Contenido creado por María Noel Dominguez
Modo saludable

Tan joven y tan viejo

Los ultraprocesados nos están haciendo más viejos: aceleran el envejecimiento biológico

Los alimentos ultraprocesados son formulaciones industriales que contienen ingredientes que no suelen usarse en la cocina de casa

24.02.2026 07:39

Lectura: 4'

2026-02-24T07:39:00-03:00
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“¿Por qué lo más rico es lo que más nos hace mal?”. Esa frase, que suele rondar la cabeza de muchos cuando tienen que restringir la ingesta de dulces, snacks, refrescos o bebidas azucaradas, tiene su correlato en un estudio científico.

Los ultraprocesados son parte de nuestra dieta diaria y están en aumento en los últimos años. Muchas veces por comodidad, otras porque ni lo pensamos y tantas otras porque son muy ricos. Es que están diseñados para ser tentadores, cómodos para comer cuando andamos corriendo de un lado al otro y también altamente palatables (esa palabra que se puso de moda y que quiere decir que algo es grato al paladar). Pero no son nutritivos y, en muchos casos, son perjudiciales.

Un estudio liderado por la Universidad de Monash (Australia), que se publica en el blog Perspectivas académicas de Oxford University Press, mostró una consecuencia alarmante del consumo de ultraprocesados: la aceleración del envejecimiento biológico.

A diferencia de la edad cronológica, que es simplemente el número de años vividos, la edad biológica se refiere a “la edad que parece tener una persona, según diversos biomarcadores moleculares”.

Los alimentos ultraprocesados son formulaciones industriales que contienen ingredientes que no suelen usarse en la cocina de casa, como aceites hidrogenados, jarabe de maíz de alta fructosa, potenciadores del sabor y emulsionantes. El estudio encontró una asociación significativa: por cada 10% de aumento en el consumo de estos alimentos, la brecha entre la edad biológica y la cronológica se ensancha unos 2,4 meses.

El impacto en la salud y la mortalidad

La investigación destaca que aquellas personas que están en el quintil más alto de consumo (donde estos alimentos representan entre el 68% y el 100% de su ingesta) son biológicamente 0,86 años mayores que aquellos en el quintil más bajo (39% o menos de la ingesta).

“La importancia de estos hallazgos es enorme, ya que nuestras predicciones muestran que por cada aumento del 10% en la ingesta total de energía proveniente del consumo de alimentos ultraprocesados ??hay un aumento de casi el 2% en el riesgo de mortalidad y del 0,5% en el riesgo de enfermedad crónica en dos años”, dijo la bioquímica nutricional Barbara Cardoso, profesora titular del Departamento de Nutrición, Dietética y Alimentación de la Universidad de Monash.

Para ponerlo en términos prácticos, el informe señala: “Asumiendo una dieta estándar de 2000 calorías por día, añadir unas 200 calorías extra de alimentos ultraprocesados —lo que equivale aproximadamente a una porción de 80 gramos de nuggets de pollo o una barra pequeña de chocolate— podría llevar a que el proceso de envejecimiento biológico avance más de dos meses en comparación con el envejecimiento cronológico”.

Es decir que incluso aquellas personas que “comen sano” se ven perjudicadas por la inclusión de ultraprocesados en su alimentación diaria. “Los adultos con mayor consumo de alimentos ultraprocesados tendían a ser biológicamente más viejos”, afirma el estudio y apunta que “esta asociación es en parte independiente de la calidad de la dieta, lo que sugiere que el procesamiento de los alimentos puede contribuir a la aceleración del envejecimiento biológico”.

Razones del deterioro

El artículo científico apunta a dos causas principales detrás de este fenómeno:

-         Deficiencia de nutrientes: Los ultraprocesados suelen ser bajos en vitaminas, minerales y antioxidantes esenciales para mantener la salud celular.

-         Aditivos químicos: Contienen conservantes y aditivos artificiales que pueden promover la inflamación y alterar los procesos metabólicos.

-         Productos químicos en los envases: Para su conservación muchas veces se utilizan envases que contienen bisfenol A (BPA), que se ha relacionado con diversos problemas de salud. Esta sustancia está siendo cada vez más controlada en Uruguay y en el resto del mundo, a causa de sus efectos.

Consejos prácticos para evitarlos

  1. Aumentar el consumo de alimentos integrales y mínimamente procesados, como frutas, verduras, cereales integrales, nueces y semillas.
  2. Leer las etiquetas y prestar atención a las listas largas de ingredientes desconocidos. Conviene identificar si están los siguientes ingredientes para evitarlos: aceites hidrogenados; jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF); potenciadores del sabor; emulsionantes; colorantes y conservantes artificiales. Estos aditivos químicos que promueven la inflamación y alteran los procesos metabólicos naturales del cuerpo.
  3. Cocinar en casa permite un mayor control sobre los ingredientes y los métodos de cocción.
  4. Limitar los alimentos precocinados y congelados que ya vienen listos para comer.