Contenido creado por María Noel Dominguez
Modo saludable

No tocar

Los baños públicos pueden ser foco de gérmenes, pero el riesgo no está donde todos creen

Investigaciones determinaron que el inodoro no es lo más sucio en los baños a los que podemos acudir en espacios públicos.

15.04.2026 08:19

Lectura: 2'

2026-04-15T08:19:00-03:00
Compartir en


La percepción común de que los baños públicos son focos de contaminación tiene base real, pero apunta al lugar equivocado.

Un artículo publicado por The Conversation y elaborado por el profesor Lotti Tajouri, de la Universidad Bond (Australia), revisa la evidencia científica disponible y llega a una conclusión contraintuitiva: el asiento del inodoro suele estar menos contaminado que otras superficies del mismo baño.

Las manijas de las puertas, las llaves de las canillas y los botones o cuerdas que se usan para desagotar la cisterna concentran más microorganismos, precisamente porque son tocados con frecuencia —muchas veces con manos sin lavar—.

En los inodoros sí se identifican bacterias intestinales como E. coli, Klebsiella y Enterococcus, virus como norovirus y rotavirus, además de hongos y huevos de parásitos. Pero la mayor amenaza no proviene del contacto con el asiento, sino de dos fuentes menos visibles.

La primera es el llamado “penacho de inodoro” (toilet plume): la explicación es que al tirar de la cadena sin bajar la tapa, se generan microgotas que pueden viajar hasta dos metros y permanecer en el aire varios minutos, transportando patógenos del interior del water.

La segunda es la higiene de manos. Las secadoras de aire, si las manos no están bien lavadas, dispersan microbios sobre la piel y las superficies cercanas; los estudios citados por The Conversation recomiendan secarse las manos con papel si es posible.

Para la mayoría de las personas sanas, sentarse en un inodoro público representa un riesgo bajo. La piel intacta actúa como barrera efectiva. El verdadero vector de contagio es la cadena mano-cara: tocar superficies contaminadas y luego llevarse las manos a los ojos, la boca o los alimentos sin haberlas lavado.

El artículo también desaconseja la postura de mantenerse suspendido sobre el asiento sin apoyarse, ya que somete al piso pélvico a una tensión innecesaria y dificulta el vaciado completo de la vejiga.