Igual que el michi

Lo que el cáncer en gatos puede enseñar sobre el cáncer en humanos

Científicos analizaron tumores de casi 500 gatos y encontraron que comparten con los humanos varios de los genes que disparan el cáncer.

25.05.2026 08:06

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El gato que duerme la siesta sobre el sillón y la persona que lo mira casi como hipnotizada desde la cocina comparten más que el techo: tienen en común ciertos riesgos de cáncer. Así lo demostró una investigación internacional, que dio la prueba más amplia hasta hoy de que los tumores de los gatos y los de los humanos tienen detrás muchos de los mismos genes alterados. Con el tiempo, esto podría servir para tratar mejor a ambas especies.

El trabajo se publicó este año en la revista Science y es citado por el portal ScienceDaily. Es el primer estudio realmente grande que mira gen por gen qué ocurre cuando un gato desarrolla cáncer. Participaron equipos del Wellcome Sanger Institute (Reino Unido), la Universidad de Guelph (Canadá) y la Universidad de Berna (Suiza), entre otros centros. Analizaron tumores de cerca de 500 gatos domésticos en cinco países y rastrearon qué genes aparecían alterados en cada caso.

Un gen sospechoso que aparece en gatas y en mujeres

Según recoge el artículo, lo más llamativo apareció en los tumores de mama. Más de la mitad de las muestras tenían alterado un mismo gen, llamado FBXW7. En el cáncer de mama humano, las alteraciones en ese mismo gen también están presentes y se asocian a una evolución más difícil de la enfermedad. Esa coincidencia es una de las pistas más prometedoras que dejó el estudio.

Pero además, encontraron parecidos entre cánceres de gatos y humanos en sangre, huesos, pulmones, piel, aparato digestivo y sistema nervioso. Geoffrey Wood, uno de los autores principales, planteó que el dato puede ayudar a entender mejor por qué aparece el cáncer en ambas especies y qué peso tienen los factores ambientales.

Al fin y al cabo, los gatos comparten con sus humanos el mismo aire, las mismas superficies y muchas veces las mismas costumbres. “Este estudio puede ayudarnos a comprender mejor por qué se desarrolla el cáncer en gatos y humanos, cómo influye el mundo que nos rodea en el riesgo de padecerlo y, posiblemente, a encontrar nuevas formas de prevenirlo y tratarlo”, afirmó el investigador.

Quimio que funciona mejor

Un segundo hallazgo generó expectativas: algunos tratamientos de quimioterapia parecieron funcionar mejor sobre los tumores de mama de las gatas que tenían el gen FBXW7 alterado. De todos modos, los mismos autores del estudio coinciden en que hay que tomar este punto con cautela. Por ahora, ese resultado solo se vio en muestras de tejido en el laboratorio, no en gatas ni en personas en tratamiento.

Pese a ello, Sven Rottenberg, investigador de la Universidad de Berna y uno de los autores principales, destacó que contar con tantos tejidos donados permitió probar la respuesta a fármacos a una escala que el campo no había alcanzado nunca.

“Una sola medicina”

La investigación se inscribe en un movimiento más amplio que se llama “One Medicine” o, en español, “una sola medicina”. La idea es bastante simple: si humanos y animales se enferman muchas veces de lo mismo, conviene que las dos medicinas —la nuestra y la veterinaria— trabajen juntas.

Tratamientos ya aprobados en personas podrían eventualmente probarse en gatos enfermos, y lo aprendido en gatos podría guiar futuros ensayos en humanos. Louise van der Weyden, investigadora principal del estudio, apuntó que el trabajo permite empezar a pensar en tratamientos más personalizados para los gatos con cáncer, un campo que está todavía bastante atrás del de la oncología canina y humana.