Contenido creado por María Noel Dominguez
Modo saludable

Por la fuerza

La recomendación clave para el entrenamiento de fuerza: mejor hecho que perfecto

Se actualizó la guía de referencia a nivel mundial y la clave está en la persistencia en la práctica, más que en lo perfecto de la ejecución

20.03.2026 07:48

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2026-03-20T07:48:00-03:00
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El entrenamiento de fuerza acaba de recibir su actualización más importante en casi dos décadas. Y el mensaje central es mucho más simple de lo que la industria del fitness podría esperar. Las nuevas recomendaciones del American College of Sports Medicine (ACSM, por sus siglas en inglés), basadas en 137 revisiones sistemáticas y más de 30.000 participantes, plantean una idea directa: hacer algo es mucho más importante que hacerlo perfecto.

Este documento, que es considerado a nivel mundial como la guía más respetada del sector, indica que incluso pequeñas cantidades de entrenamiento de fuerza pueden mejorar la fuerza muscular. Es decir, no hace falta un programa sofisticado ni equipamiento complejo para empezar a obtener beneficios reales. La clave está en hacerlo.

Consistencia antes que perfección

Uno de los conceptos más fuertes de la actualización es que el mayor impacto en la salud proviene de la adherencia en el tiempo. En otras palabras, el mejor programa de entrenamiento es el que realmente se puede sostener, según recoge el portal de ACSM.

Esto implica un cambio de enfoque: variables como la cantidad exacta de series, el tipo de ejercicios o el equipamiento pasan a un segundo plano frente a una pregunta más simple —y más difícil—: ¿lo podés mantener en el tiempo?

En la práctica, esto abre el juego a realizar distintos tipos de ejercicios aunque no sean lo más destacado. Por ejemplo, entrenar con peso corporal, bandas elásticas o máquinas puede ser igual de válido si se convierte en un hábito.

Qué recomiendan las guías

Más allá del mensaje general, las recomendaciones mantienen algunos criterios básicos:

-         Trabajar los principales grupos musculares al menos dos veces por semana

-         Priorizar la regularidad por encima de la complejidad

-         Adaptar el entrenamiento a los objetivos, preferencias y contexto de cada persona

El documento recalca que no existe un único “método correcto”, sino múltiples formas efectivas de entrenar. Además, resalta que muchas de las estrategias que suelen promocionarse —equipamiento específico, gimnasios de avanzada o incluso entrenar hasta la fatiga muscular— no son imprescindibles para la mayoría de las personas.

Según el ACSM, estas variables no impactan de forma consistente en los resultados en adultos sanos. El énfasis vuelve, una vez más, a lo básico: constancia y adherencia.

La anterior actualización de la guía fue hace 17 años y se destaca que en este período de tiempo la investigación sobre músculo, envejecimiento y salud creció de forma exponencial.