Contenido creado por Gerardo Carrasco
Modo saludable

Qué cogote

La “enfermedad del celular” existe y se llama tech neck: de qué se trata y cómo aliviarla

Mirar todo el día el celular puede fatigar la vista. Y también resulta nocivo para otras partes del cuerpo.

09.02.2026 14:16

Lectura: 4'

2026-02-09T14:16:00-03:00
Compartir en

Pasar horas y horas con el teléfono, la tablet o la computadora no solo deja huellas en la vista o en el ánimo: también puede impactar de forma sostenida en la postura y la salud de cuello, hombros y espalda. Y como todo tiene un nombre hoy en día, esto también lo tiene. Se llama “tech neck” o síndrome del cuello tecnológico, y es cada vez más frecuente.

La clave está en el uso prolongado —o excesivo— que hacemos de dispositivos electrónicos con la cabeza inclinada hacia delante y, muchas veces, colgando hacia abajo. Según Cleveland Clinic, el término describe el estrés físico y la tensión generada por mantener la cabeza flexionada hacia abajo mientras interactuamos con pantallas, lo que pone una carga adicional sobre los músculos y la columna cervical.

Por qué mirar hacia abajo puede causar dolor

El peso de la cabeza humana promedio es de entre 4,5 y 5,5 kilos. La columna está diseñada para sostener esta carga con eficiencia, pero no estaba en los planes que las personas iban a permanecer con la cabeza colgando hacia delante tantas horas por día.

Cada grado de inclinación incrementa la carga efectiva que los músculos cervicales deben soportar. Cleveland Clinic explica:

-         A unos 15° de inclinación, la presión en el cuello se siente como si la cabeza pesara 12 kilos.

-         A 30° o más, esta carga puede sentirse como 18 kilos aproximadamente.

-         A 45°, la carga es de 22 kilos.

Y cuanto más se incline la cabeza hacia la pantalla, cerca del pecho, se sigue incrementando la tensión.

Este cambio en la postura hace que los músculos del cuello y los hombros trabajen mucho más de lo que están diseñados naturalmente, lo que con el tiempo puede generar dolor persistente, rigidez y cambios en la alineación postural.

¿Qué síntomas presenta el “TECH neck”?

Los signos del denominado tech neck no siempre comienzan de forma abrupta, pero con el uso repetido en el día pueden incluir:

-         Dolor o rigidez en cuello y hombros.

-         Sensación de tensión o pinchazos musculares.

-         Cefaleas por tensión cervical.

-         Entumecimiento u hormigueo en brazos, manos o dedos.

-         Sensación de fatiga y menor amplitud de movimiento.

No todos estos síntomas aparecen en todas las personas, y su intensidad puede variar según la postura, la duración del uso de dispositivos y las condiciones previas de salud muscular, además del nivel de actividad física.

Pero hay que tomar medidas en caso de que aparezcan síntomas porque este problema se puede volver crónico. Cleveland Clinic advierte que esta postura sostenida puede contribuir con el tiempo a degeneración de discos cervicales, desequilibrios posturales y mayor esfuerzo en músculos y ligamentos que no están preparados para cargas repetidas en flexión.

Consejos para aliviar el tech neck

Algunas recomendaciones prácticas, respaldadas por especialistas en ergonomía y fisioterapia:

-         Elevar la pantalla al nivel de los ojos para evitar inclinar la cabeza hacia abajo.

-         Mantener cabeza, hombros y espalda alineados, con la pelvis y la columna en posición neutra.

-         Hacer pausas frecuentes para moverse y cambiar de posición cada 20-30 minutos.

-         Utilizar soportes para el celular.

-         Evitar permanecer estático demasiado tiempo; el movimiento rompe patrones de tensión acumulada.

Si ya se siente molestia persistente en el cuello o los hombros, puede ser útil hacer las siguientes actividades:

-         Estiramientos suaves y regulares para relajar musculatura.

-         Alternar compresas calientes y frías según tolerancia y tipo de dolor.

-         Consultar a profesionales de salud como fisioterapeutas que puedan sugerir ejercicios de fortalecimiento y movilidad adaptados a cada caso.

Y, por supuesto, si el dolor es intenso o se presentan otras complicaciones asociadas, es fundamental ir al médico para descartar condiciones más complejas.