Este viernes 15 es el Día Mundial de ir al trabajo en bicicleta, una efeméride que cae cada tercer viernes de mayo y que nació en 1956, impulsada por la Liga de Ciclistas Estadounidenses para visibilizar el ciclismo urbano. Lo que empezó como algo local en Estados Unidos hoy se replica en buena parte del mundo bajo el nombre Bike to Work Day, con el hashtag #BikeToWorkDay como bandera digital.

Más que una celebración, la fecha funciona como recordatorio: la bicicleta sigue siendo una de las formas más eficientes, baratas y limpias de moverse en ciudades congestionadas. Y la evidencia disponible respalda que también hace bien al cuerpo y a la mente.

Los beneficios para la salud de andar en bicicleta

El ciclismo es un ejercicio aeróbico de bajo impacto que se recomienda a personas de todas las edades. Según información publicada por Cleveland Clinic, fortalece el corazón, los vasos sanguíneos y los pulmones, y suma efectos sobre la fuerza muscular, la flexibilidad, la coordinación y la salud mental.

A nivel muscular, pedalear trabaja principalmente los grandes grupos de la parte inferior del cuerpo: cuádriceps, isquiotibiales, glúteos, pantorrillas y caderas. Además, permite ganar flexibilidad con el tiempo y suma un trabajo menor de abdomen y brazos.

Mantenerse erguido sobre la bicicleta entrena además la estabilización del tronco, lo que favorece postura, coordinación y equilibrio.

Por tratarse de un ejercicio de impacto bajo, resulta especialmente recomendable para personas con artritis u osteoartritis: al ejercitar las articulaciones, aumenta el líquido sinovial y el flujo sanguíneo en la zona, lo que ayuda a lubricar la articulación y reducir el dolor.

En el plano emocional, el ciclismo está asociado a una reducción de la ansiedad y la depresión, en parte por la liberación de endorfinas y en parte por su componente recreativo y al aire libre, sostiene el médico Tom Kubiak, citado por Cleveland Clinic.

En esa misma línea, un estudio de la Universidad de Concordia (Montreal, 2017) sobre 123 empleados de una empresa de Old Montreal encontró que quienes llegaban al trabajo en bici reportaban niveles de estrés más bajos en los primeros 45 minutos de jornada que quienes lo hacían en auto.

Según informa el sitio Science Daily, Stéphane Brutus, uno de los investigadores a cargo, explicó que midieron las respuestas en los primeros 45 minutos de llegada al trabajo, porque “las evaluaciones retrospectivas pueden verse influidas por factores estresantes que se presentan más tarde durante la jornada laboral”.

A los beneficios sobre el sistema óseo, muscular y cardiovascular se agregan ventajas menos publicitadas: ahorro en combustible y boletos, reducción de emisiones, menos ruido urbano y, en distancias menores a diez kilómetros, tiempos de traslado equivalentes al auto.

Ir al trabajo en bici en Montevideo

La Intendencia viene ampliando ciclovías y bicisendas —desde 18 de Julio hasta la rambla, pasando por Bulevar Artigas— y la circulación de vehículos de movilidad personal (bicicletas, monopatines y similares) viene aumentando en los últimos años.

La normativa de la IM y los referentes del ciclismo urbano coinciden en una lista corta:

-         Usar casco bien ajustado, ropa clara y luces o cintas reflectantes de noche.

-         Circular siempre en el sentido del tránsito y nunca por la vereda; si no hay infraestructura, ir por la derecha junto al cordón.

-         Mantener al menos un metro de distancia de los autos estacionados, para evitar el riesgo de apertura de puertas.

-         Respetar semáforos y ceder el paso al peatón.

-         No usar auriculares ni celular mientras se circula.

-         Revisar antes de salir: frenos, presión de neumáticos y luces.

A eso se suma una sugerencia práctica que repiten quienes ya están yendo al trabajo en bicicleta: planificar la ruta con anticipación, ya que no siempre la más directa será la más segura.

Cómo moverse en bici por Montevideo

Según lo que informa la Intendencia en la web montevidata, la ciudad cuenta con tres tipos de infraestructura proyectada para la bicicleta:

-         zona 30, donde conviven todos los medios de transporte y la velocidad máxima autorizada es de 30 km/h

-         ciclovías, donde se señaliza un carril exclusivo para bicicletas sobre la calle

-         bicisendas donde se abre un carril exclusivo para bicicletas sobre veredas o canteros.

En el siguiente mapa, elaborado por la Intendencia de Montevideo, se puede ver la infraestructura existente para la circulación de bicicletas y otros vehículos de movilidad personal en Montevideo y los bicicletarios en uso.