Hemorroides: seis medidas que alivian las molestias en casa y cuándo ir al médico
Son muy frecuentes y rara vez graves. En la mayoría de los casos, mejoran con cambios simples en la alimentación y en la rutina del baño.
Aunque la palabra suele asociarse con dolor, picazón y una consulta médica que suele dar pudor, las hemorroides no son en sí mismas una enfermedad: son venas de la zona del recto y el ano que solo dan problemas cuando se hinchan. Y cuando eso pasa, ir al baño puede volverse una experiencia muy dolorosa.
De hecho, todas las personas nacen con hemorroides y, por lo general, no molestan. Pero su inflamación y dolor se vuelven más frecuentes con la edad y afectan a más de la mitad de los mayores de 50 años. Los síntomas típicos son dolor, picazón, sangrado y, a veces, prolapso, describió Harvard Health Publishing, la editorial de divulgación de la Escuela de Medicina de Harvard. “Aunque las hemorroides rara vez son peligrosas, pueden ser una molestia dolorosa y recurrente”, señaló.
Las hemorroides internas se forman dentro del recto y, aunque pueden sangrar, en general no duelen, salvo que se prolapsen, es decir, que sobresalgan por el ano. Mientras, las externas se forman bajo la piel alrededor del ano y pueden picar y doler, según la Cleveland Clinic. Pero afortunadamente, la mayoría puede aliviarse con medidas simples que se aplican en casa.
Por qué aparecen las molestias
Entre las causas de la molestia por hemorroides, los diversos sitios de información médica mencionan:
- hacer fuerza durante la evacuación
- pasar mucho tiempo sentado en el inodoro
- estreñimiento o la diarrea crónicos
- una dieta pobre en fibra
- el embarazo
- levantar objetos pesados con frecuencia
- debilitamiento de los tejidos que sostienen la zona, algo que ocurre con el envejecimiento.
Además, frotar o limpiar demasiado la zona también puede empeorar los síntomas.
Por eso buena parte de las recomendaciones apunta a lo mismo: que las heces sean blandas y pasen sin esfuerzo.
La fibra, el primer paso
“Lo más importante es agregar fibra a la dieta”, afirmó Harvard Health. Lo ideal es obtenerla de los alimentos, aunque algunas personas necesitan un suplemento para llegar a los 20 a 30 gramos diarios. Para empezar, la publicación sugirió el psyllium y, si provoca gases o hinchazón, probar con productos a base de dextrina de trigo o metilcelulosa. De todos modos, como siempre que se va a sumar algún suplemento conviene consultarlo previamente con el médico.
Foto: Magnific
Para que la fibra cumpla su función hace falta líquido, por lo que la recomendación (que además se extiende a la vida en general) es tomar al menos dos litros de agua por día. Eso y no tomar bebidas alcohólicas.
Pero además, MedlinePlus, el sitio de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, advirtió que los productos con psyllium o metilcelulosa pueden causar obstrucción intestinal si no se toman con suficiente líquido.
En el baño: no postergar y subir los pies
Cuando aparecen las ganas, conviene ir al baño en ese momento y no esperar. “Postergar las deposiciones puede empeorar el estreñimiento, que a su vez agrava las hemorroides”, explicó Harvard Health.
Apoyar los pies en un banquito mientras se está sentado en el inodoro es otra de las medidas que propuso la publicación, porque esa elevación cambia la posición del recto de una manera que puede facilitar la salida de las heces.
Para aliviar la zona existen productos de venta libre, como compresas o cremas calmantes. Y uno de los viejos remedios caseros, como los baños de asiento, siguen siendo una opción válida. Se sumerge la zona inflamada en agua tibia, en un recipiente que se coloca bajo el asiento del inodoro, durante 10 a 15 minutos, dos o tres veces por día. Si no dan resultado, Harvard Health recomendó consultar al médico para que prescriba algún medicamento.
Cuándo consultar
Si las hemorroides persisten pese a estas medidas, sangran, o presentan dificultades para evacuar y generan complicaciones en la vida cotidiana, Harvard Health recomendó preguntar al médico por procedimientos para reducirlas o extirparlas.
Si los síntomas siguen después de una semana de tratamiento en casa o si hay sangrado rectal, es importante consultar. Y ni que hablar si hay fiebre.
“Aunque las hemorroides son la causa más frecuente de síntomas anales, no todos los síntomas anales son causados por una hemorroide”, señaló el instituto, que mencionó que el sangrado rectal puede ser señal de enfermedades como la de Crohn, la colitis ulcerosa o el cáncer de colon o recto.
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