Contenido creado por María Noel Dominguez
Modo saludable

Apaga luz, Mariluz

Exposición a la luz nocturna puede aumentar el riesgo de enfermedades del corazón

Dormir con luz prendida es un hábito muy común, que podría tener efectos cardiovasculares graves.

12.01.2026 13:10

Lectura: 3'

2026-01-12T13:10:00-03:00
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Muchas veces por miedo, otras por costumbre que viene desde la infancia o vaya a saber por qué razón, las personas prefieren dormir con la luz prendida. Esto, que en apariencia puede sonar muy inofensivo, puede tener fuertes consecuencias en la salud cardiovascular. Un estudio lo demuestra claramente.

La investigación fue publicada sobre fines de 2025 en JAMA Network Open y encontró que niveles más altos de exposición a la luz durante la noche se asocian con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, incluso en personas sin antecedentes previos.

Según publica Harvard Health Publishing, fueron estudiadas 89.000 personas mayores de 40 años, que utilizaron sensores de luz en la muñeca durante una semana. Estos dispositivos midieron la cantidad de luz a la que estuvieron expuestas entre las 00:30 y las 6:00 de la mañana y durante los 9.5 años posteriores se realizó un seguimiento de los efectos.

De esa forma, encontraron que las personas con mayor exposición nocturna a la luz mostraron un riesgo significativamente más alto de desarrollar:

-         Enfermedad coronaria

-         Accidente cerebrovascular

-         Fibrilación auricular

-         Infarto de miocardio

-         Insuficiencia cardíaca

Las asociaciones observadas se mantuvieron incluso después de ajustar por variables conocidas como tabaquismo, presión arterial elevada, actividad física y duración del sueño. Esto sugiere que la luz nocturna podría actuar como un factor de riesgo independiente para la salud cardiovascular.

Ritmo circadiano, sueño y corazón

Si bien los autores aclaran que el estudio no demuestra causalidad directa, sostienen que queda claro que la exposición a la luz nocturna puede alterar el sueño y, con él, al ritmo circadiano.

Como define la Universidad de Navarra: “El ritmo circadiano es la variación periódica de un parámetro biológico cuyo ciclo completo es de 24 horas. Es un término que proviene del latín ‘circa’, que significa ‘alrededor’, y ‘diem’, que significa ‘día’. Este término se refiere a las fluctuaciones físicas, mentales y conductuales que ocurren en un ciclo de aproximadamente 24 horas y que responden, entre otros factores, a la luz y la oscuridad en el ambiente de un organismo”.

Harvard Health complementa que las interrupciones del ritmo circadiano se asocian con inflamación crónica, variaciones en la presión arterial y alteraciones metabólicas, todos factores que aumentan el riesgo de enfermedades del corazón.

La luz nocturna como posible factor de riesgo modificable

Aunque son necesarios más estudios para confirmar una relación causal entre la luz nocturna y los problemas de salud cardiovascular, esta investigación suma evidencia a favor de considerar esta exposición como un factor de riesgo.

Reducirla podría convertirse en una estrategia complementaria para cuidar la salud cardiovascular, junto con una buena alimentación, actividad física regular y un descanso adecuado.