Contenido creado por María Noel Dominguez
Modo saludable

El famoso efecto rebote

Estudio revela rápida recuperación de peso al dejar fármacos para adelgazar

Tras dejar medicamentos como Ozempic o Wegovy, el peso vuelve 4 veces más rápido que con dieta.

08.01.2026 11:10

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2026-01-08T11:10:00-03:00
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Cuando se suspenden los nuevos medicamentos para adelgazar, la recuperación de peso es cuatro veces más rápida que si se deja un programa de dieta y ejercicio, revela un estudio británico publicado este jueves en la revista médica BMJ.

La investigación se centró en los tratamientos basados en GLP-1, una hormona que actúa sobre la secreción de insulina y la saciedad. Medicamentos como Ozempic, Wegovy o Mounjaro, inicialmente desarrollados para la diabetes tipo 2, se han vuelto populares como soluciones para la obesidad, sobre todo en países desarrollados.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) los incluyó en su lista de medicamentos esenciales, pero también advirtió sobre la necesidad de versiones genéricas accesibles.

“Todo esto parece una buena noticia”, señaló Susan Jebb, especialista en nutrición pública en la Universidad de Oxford y coautora del estudio. Sin embargo, advirtió que la mitad de los pacientes deja estos fármacos dentro del primer año.

Efectos adversos y costos altos

El estudio analiza 37 investigaciones previas sobre interrupción de fármacos adelgazantes. La principal causa del abandono, según los autores, serían efectos secundarios como náuseas y altos costos —que en Estados Unidos pueden superar los USD 1.000 mensuales, aunque los precios están bajando.

Entre los ensayos clínicos evaluados, los pacientes que usaron semaglutida o tirzepatida perdieron un promedio de 15 kg, pero recuperaron unos 10 kg en un año tras suspender el tratamiento. Según las proyecciones, volverían a su peso inicial en 18 meses.

Los índices cardiovasculares como presión arterial y colesterol también regresaron a sus valores originales en poco más de un año.

En contraste, las personas que solo hicieron dieta y ejercicio perdieron menos peso, pero tardaron hasta cuatro años en recuperar los kilos perdidos.

“No es una cura, es un punto de partida”

“El aumento de peso fue sistemáticamente más rápido tras la suspensión de los fármacos, sin importar cuánto peso se haya perdido”, explicó Sam West, autor principal del estudio.

Una posible explicación es que quienes siguieron cambios de hábitos saludables —alimentación y actividad física— los mantuvieron, incluso al recuperar peso, mientras que los pacientes medicados no necesariamente cambiaron su estilo de vida.

Jebb fue tajante: “La obesidad es una enfermedad crónica y recurrente. Estos tratamientos deben mantenerse de por vida, como los antihipertensivos”.

Esto reabre el debate sobre la sostenibilidad económica de recetar estos fármacos en sistemas públicos de salud.

“Estos datos muestran que los medicamentos son un punto de partida, no una cura”, sostuvo Garron Dodd, investigador en neurociencia metabólica de la Universidad de Melbourne.

Según Dodd, el tratamiento sostenible de la obesidad “requiere estrategias a largo plazo y enfoques que modifiquen cómo el cerebro regula la energía, no solo la ingesta de alimentos”.

Con información de AFP