Nuestros teléfonos nos hacen funcionar cognitivamente como si fuéramos una década mayores, de acuerdo con un estudio reciente.

Una investigación publicada en la prestigiosa revista científica PNAS Nexus (Oxford Academic) reveló que restringir el acceso a internet en los teléfonos celulares genera beneficios significativos para el funcionamiento cognitivo y el bienestar emocional.

Entre los resultados se vio además que las “mejoras pueden explicarse parcialmente por el impacto de la intervención en cómo las personas invertían su tiempo”, ya que, al no tener acceso a internet en el teléfono, “pasaban más tiempo socializando, haciendo ejercicio y disfrutando de la naturaleza”.

La investigación, dirigida por el Dr. Noah Castelo (Universidad de Alberta) junto con un equipo multidisciplinario de las universidades de Georgetown, Boston y British Columbia, mostró que esta simple acción de quitar los datos móviles no solo mejora el bienestar, sino que “rejuvenece” la capacidad de atención del cerebro.

Menos celular, más atención sostenida

Para realizar el estudio se hizo un experimento de campo con 267 adultos que aplicaron un diseño experimental estricto durante dos semanas. El promedio de edad de los participantes era de 32 años y estaban calificados como “altamente activos digitalmente”.

El grupo experimental debía utilizar la aplicación Freedom para bloquear técnicamente el acceso a navegadores y aplicaciones que requieren internet en sus teléfonos (redes sociales, noticias, mensajería web).

Un dato clave del estudio: durante las dos semanas que duró, los participantes podían usar internet en sus computadoras y laptops, pero no en el celular. Lo que se buscaba era aislar el efecto específico de la “conectividad constante en el bolsillo” frente al uso intencional de internet en un escritorio, dice el informe publicado en PNAS Nexus.

Mejora el bienestar y la salud mental

Los resultados fueron contundentes y los científicos reflexionaron sobre lo hallado: “Nuestros resultados evidencian que bloquear el internet móvil desde los smartphones durante dos semanas puede producir mejoras significativas en el bienestar subjetivo, la salud mental y la capacidad objetivamente medida para mantener la atención. Incluso quienes no siguieron completamente la intervención experimentaron mejoras significativas, aunque más modestas”.

“Estos hallazgos sugieren que la conexión constante al mundo digital tiene un costo, ya que el funcionamiento psicológico mejora cuando se reduce esta conexión”, remarcan.

Dado que un número de participantes no cumplió la prueba en su totalidad y mantuvo la conexión a internet, los investigadores pudieron medir también qué ocurría ante una reducción parcial del acceso desde los celulares. “Los enfoques menos restrictivos pueden ser beneficiosos”, señalan en sus conclusiones y afirman que “bloquear completamente el internet móvil no es necesario para producir beneficios. Más bien, simplemente reducir el uso de internet móvil puede ser suficiente”.

El hallazgo más significativo fue la mejora en la atención sostenida (la capacidad de mantener el foco en una tarea aburrida o exigente sin distraerse). Los investigadores cuantificaron esta mejora comparándola con las curvas de declive cognitivo natural: “La magnitud de la mejora en la atención tras dos semanas de desconexión fue equivalente a revertir 10 años de declive atencional relacionado con la edad”, dice el estudio.

Esto sugiere que nuestros teléfonos nos están haciendo funcionar cognitivamente como si fuéramos una década mayores.

Por otra parte, observaron reducciones clínicamente relevantes en un índice compuesto de problemas de salud mental, que incluía ansiedad, depresión y hostilidad. Los beneficios no se dieron de forma inmediata, sino que fueron aumentando progresivamente con el paso de los días. Los datos de muestreo de experiencia mostraron que los participantes se sentían mejor día tras día a medida que avanzaba la desconexión, lo que sugiere un efecto de “desintoxicación” que requiere tiempo para manifestarse.

Al finalizar la prueba, el 83% de los participantes expresó el deseo de mantener un uso reducido del smartphone, validando la experiencia como positiva.

Mejora el sueño y la actividad social

El estudio no solo observó qué pasaba, sino por qué. Los investigadores identificaron los mediadores comportamentales que explicaron la mejora en la salud mental. Al bloquear el internet del celular, los participantes modificaron su uso del tiempo de tres formas críticas:

— Higiene del sueño: Hubo un aumento significativo en la cantidad y calidad de las horas de sueño nocturno, un factor conocido por regular el estado de ánimo y la limpieza de toxinas neuronales.

— Conexión social real: Se incrementó el tiempo dedicado a socializar en persona, sustituyendo las interacciones digitales superficiales por encuentros cara a cara.

— Actividad física y naturaleza: Los participantes dedicaron más tiempo al ejercicio y a estar al aire libre, actividades que habían sido desplazadas por el scrolling pasivo.

El estudio concluye que la conexión constante a internet a través de los smartphones fragmenta la atención y deteriora el bienestar. La desconexión estratégica, incluso si se mantiene el acceso en otros dispositivos, es una herramienta efectiva para recuperar la salud mental y la capacidad cognitiva.

“Nuestra investigación es la primera en probar los efectos causales en un experimento que utiliza una intervención para reducir el uso de teléfonos inteligentes y rastrear objetivamente el cumplimiento. Estos resultados proporcionan evidencia causal de que bloquear el internet móvil puede mejorar importantes resultados psicológicos y sugieren que mantener el statu quo de conexión constante a internet puede ser perjudicial para el uso del tiempo, el funcionamiento cognitivo y el bienestar”, señalan los investigadores.

Asimismo, remarcan que dado lo que muestra el estudio queda claro que “para muchas personas, pasar menos tiempo con su dispositivo puede ayudar a lograr este equilibrio”.