Enfermedad inflamatoria intestinal: Qué es, por qué no tiene cura y se diagnostica tarde
Colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn son las dos patologías que conforman la EII y tienen síntomas que se confunden con males pasajeros
14.05.2026 07:50
Por Patricia Vicente
Diarrea crónica, sangrado, pérdida de peso sin causa aparente. Detrás de esos síntomas, que muchas veces se atribuyen a un episodio pasajero o a los nervios, pueden estar dos enfermedades crónicas que aparecen sobre todo en adolescentes y jóvenes adultos: la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn. Juntas conforman la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), un grupo de patologías que suelen tardar años en detectarse.
Este viernes, la Asociación Crohn-Colitis Ulcerosa del Uruguay (ACCU) organiza una jornada educativa para público en general, con motivo de que se celebra el Día Mundial de las Enfermedades Inflamatorias Intestinales. Será en la explanada de la Intendencia de Montevideo, con acceso libre y gratuito, de 10 a 18 horas, y tendrá como objetivo visibilizar estas patologías, que suelen detectarse cuando ya pasaron muchos años de que la persona la sufre, dijo a Montevideo Portal la gastroenteróloga Ximena Rodríguez.
La jornada abordará temas fundamentales para la calidad de vida de los pacientes, incluyendo:
? Nutrición: Se ofrecerán consejos prácticos sobre la dieta mediterránea y de exclusión, y cómo identificar alimentos ultraprocesados, a cargo de la Lic. Laura Álvez do Prado
? Salud emocional: La psicóloga Adriana Posadas y el equipo de SUPNIE presentarán estrategias para la gestión del estrés y las emociones
? Ostomías: Las licenciadas Leticia Diana y Karina Scanzerra aclararán mitos y realidades, junto a experiencias de vida compartidas por @ostomizados.uy.
? Experiencias: Se abrirán espacios para que personas con EII y sus familias puedan compartir sus vivencias, fomentando el apoyo mutuo
En la previa a la actividad, la doctora Rodríguez explicó detalles clave de esta enfermedad y cómo identificarla. Aquí un extracto de la entrevista.
—¿Qué es la enfermedad inflamatoria
intestinal? Y para despejar una duda común: ¿Es lo mismo que el colon irritable
o síndrome de intestino irritables?
—Las enfermedades inflamatorias intestinales son un
grupo de patologías y las dos representantes más conocidas son la colitis
ulcerosa y la enfermedad de Crohn. La causa de estas enfermedades es
multifactorial, hay varios elementos que tienen que ver con su desarrollo y uno
clave es que las dos terminan en la mala regulación del sistema inmune, que
causa inflamación sostenida en el aparato digestivo. Eso es lo que las
hace diferentes del síndrome de intestino irritable, donde no se
constata inflamación.
—¿Cuáles son los síntomas principales de la
enfermedad de Crohn y de la colitis ulcerosa? ¿A qué tenemos que estar atentos?
—La colitis ulcerosa es una enfermedad que, como su
nombre lo dice, afecta sobre todo al colon, que es la última parte del aparato
digestivo. Y lo que solemos ver es, sobre todo, sangrado con la materia. Puede
venir recubriendo la materia o mezclado. Ese es el síntoma más frecuente.
Además, puede haber muy frecuentemente diarrea, materias disminuidas de
consistencia y dolor abdominal.
La enfermedad de Crohn puede afectar a otras partes del sistema digestivo: desde la boca hasta el ano e inclusive generar lesiones alrededor del ano. Entonces, los síntomas van a ser un poquito diferentes. En general, solemos ver diarreas crónicas (que duran más de un mes o dos), a veces con sangre y otras veces, no. Lo otro que se asocia mucho es el adelgazamiento sin causa aparente y el dolor abdominal también suele ser más llamativo. Además, se pueden asociar la salida de abscesos o fístulas o alguna alteración de la zona perianal.
Lo que siempre decimos a los pacientes es que los elementos de alarma son, básicamente, una diarrea que se acompaña de sangre o el sangrado intestinal en cualquiera de sus presentaciones. Y también que un paciente esté con diarrea crónica y adelgazamiento mantenido.
—Ante el sangrado, ¿ocurre que haya
personas que teman por un cáncer de colon?
—Sí, ocurre y desde la gastroenterología siempre
decimos que el sangrado es un elemento de alarma y que hay que consultar.
Muchas veces, resulta que está vinculado con enfermedades muy benignas, como
les decimos nosotros, como pueden ser las hemorroides. Pero cuando hay un
sangrado, hay que estudiarlo.
—¿Tienen cura estas dos enfermedades
inflamatorias intestinales?
—Son enfermedades crónicas y en este momento no
tenemos una cura para ellas. Pero sí tenemos tratamientos que logran que la
inflamación desaparezca o que la podamos controlar.
Con lograr el control de la inflamación, ya se ve una mejoría en la calidad de vida de estos pacientes que muchas veces o van mucho al baño o tienen anemia por estos sangrados, o que tienen que faltar a trabajar o a la escuela.
—¿A qué edad se suelen presentar?
—Estas son enfermedades que se suelen dar en la época de la adolescencia o
juventud temprana, no tanto en la infancia. El pico de presentación es entre
los 15 años y los 30 a 35 años. No quiere decir que no haya niños que las
tengan o adultos mayores que las tengan. Tenemos pacientes de todas las edades,
pero la mayoría empieza su enfermedad en esa época.
Esto nos lleva a que tenemos que lograr un buen tratamiento para evitar consecuencias en ámbitos diversos, como puede ser el abandono educativo, los problemas para rendir en el ámbito laboral y, obviamente, también la salud emocional y mental.
—El tratamiento incluye medicamentos y
¿también la dieta?
—Una cosa fundamental que hoy conocemos, y en la que
cada vez se hace más hincapié, es que el tratamiento de estas enfermedades debe
ser multidisciplinario. Ya no se concibe ver a estos pacientes solo desde un
punto de vista. Es algo integral: están los medicamentos, también lo
quirúrgico, lo nutricional y lo emocional.
Y algo importante en cuanto a lo nutricional es que todavía no se sabe de qué forma influye en estas enfermedades. Seguramente que la alimentación tiene algo que ver, pero no sabemos de qué manera. Cada vez hay más investigaciones. Lo que sí es seguro es que no hay nada que uno coma que cure las enfermedades inflamatorias, ni nada que uno coma que haga empeorar la enfermedad.
—O sea, ¿si un paciente come algo que le
genera hinchazón abdominal o diarrea, eso no genera un empeoramiento de
enfermedad?
—Exacto. Para el aparato digestivo es mucho mejor
tener una buena alimentación, una dieta rica en fibras, baja en
ultraprocesados, pero eso es para todas las personas. En los casos de pacientes
en tratamiento, siempre van a estar con medicamentos que los ayudan a controlar
los síntomas, por lo que si no están con ninguna actividad de la enfermedad o
no aparece sangre en endoscopías u otros exámenes, pueden tener la misma dieta
que cualquier persona sana.
Ahora, si están con actividad de la enfermedad, podemos evitar elementos que provoquen diarrea, sencillamente como para no confundir. Esto es porque cada vez que un paciente tiene diarrea, tenemos que hacer algunos estudios para probar si es una actividad de su enfermedad o es alguna otra cosa.
—En referencia a los estudios: ¿Cuáles se
hacen a la hora del diagnóstico?
—Para el diagnóstico es fundamental que la población
conozca los elementos de alarma, ya que uno de los problemas de estas
enfermedades es que se diagnostican en pacientes que vienen con síntomas hace
mucho tiempo. Entonces, es importante que concurran a consulta con cualquiera
de los síntomas de alarma y, a partir de ahí, se hacen estudios de sangre para
valorar si hay elementos que hablen de inflamación. Además, un pilar importantísimo
del diagnóstico son las endoscopías. Básicamente, con la colonoscopia es donde
vamos a ver el intestino por dentro y si hay inflamación.
A veces también necesitamos hacer exámenes de imagen, como tomografías o resonancias.
—En cuanto a la eventual cirugía que se
pueda plantear: ¿en qué casos se suele dar y con qué objetivo?
—Eso depende mucho de cada paciente. En la colitis
ulcerosa se suele operar a los pacientes cuando no encontramos un tratamiento
médico que lo mejore. Pero en la enfermedad de Crohn muchas veces aparecen
algunas manifestaciones que requieren de tratamiento quirúrgico en sí mismas.
De estas operaciones pueden derivar algunas ostomías, aunque no en todos los casos. Los pacientes con colitis ulcerosa que no responden a tratamiento médico y son intervenidos de urgencia, normalmente pasan por una ostomía transitoria. También algunos pacientes con enfermedad de Crohn cuando hay un compromiso del periné.
Actualmente, hay policlínicas de ostomizados y allí se intenta cada vez más preparar al paciente. A veces se puede y a veces no, porque hay casos de urgencia. Pero en muchos casos, por ejemplo, en tumores de colon, que hay un tiempo antes, se hace una preparación que ayuda al paciente ante esta intervención.
—¿Hay manera de prevenir las enfermedades
inflamatorias intestinales?
—Como son multifactoriales, es difícil encontrar una
única causa de prevención. Básicamente, estas son enfermedades que tienen un
factor genético. Es decir, los familiares de pacientes con colitis ulcerosa o
enfermedad de Crohn tienen un poco más de riesgo, pero es relativamente bajo.
Lo que hoy se sabe es que existen personas que tienen una predisposición, que son básicamente los familiares de pacientes con enfermedad inflamatoria o los familiares de gente que tiene otras enfermedades inmunes. Además, hay estudios que están analizando si tienen un factor protector las dietas saludables, altas en fibras, bajas en azúcares refinados y en ultraprocesados.
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