El Informe Mundial de la Felicidad, respaldado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), pone el foco en el papel de las redes sociales en un contexto en el que varios países analizan limitar el acceso de menores a estas plataformas. En ese sentido, Australia marcó un precedente en diciembre al prohibir el uso de redes a menores de 16 años.
En la región, Costa Rica se ubicó en el cuarto puesto y logró por primera vez ingresar al top cinco, alcanzando así la mejor posición histórica para un país latinoamericano en este informe.
Se trata además del único país de América Latina dentro de los diez primeros lugares. Detrás se posicionan México (12), Belice (27), Uruguay (31), Brasil (32), El Salvador (37) y Panamá (39).
El informe también advierte sobre “descensos marcados” en los niveles de felicidad entre los menores de 25 años en Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, un fenómeno que se presenta “especialmente entre chicas jóvenes”.
En contrapartida, en otras regiones del mundo se detectó un incremento en los niveles promedio de bienestar reportado.
“La mayoría de los jóvenes del mundo son más felices hoy que hace 20 años, y esa es una tendencia que merece atención”, dijo en un comunicado Jon Clifton, jefe ejecutivo de Gallup, que contribuyó con el informe.
El estudio subraya que el vínculo entre redes sociales y bienestar es de carácter “complejo”.
Entre los factores que inciden se encuentran el tiempo de uso, el tipo de plataforma, la forma en que se utilizan, así como variables demográficas como el género y la situación socioeconómica.
“El uso intenso se asocia con un bienestar mucho menor, pero aquellos que deliberadamente están fuera de las redes también parecen perderse algunos efectos positivos”, comentó Jan-Emmanuel De Neve, uno de los editores del estudio y profesor de economía en la Universidad de Oxford y director de su Centro de Investigación en Bienestar.
De acuerdo con datos del Programa de Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA), que releva la actividad digital de jóvenes de 15 años en 47 países, los niveles más altos de satisfacción con la vida se registran cuando el uso de redes sociales es menor.
En América Latina, los datos muestran que las plataformas orientadas a fortalecer vínculos sociales tienden a asociarse de forma positiva con la felicidad, mientras que aquellas basadas en contenidos seleccionados por algoritmos presentan una relación negativa.
Entre los 147 países analizados, Afganistán registró el nivel más bajo de satisfacción de vida. El gobierno talibán, que volvió al poder en 2021, ha sido cuestionado por violaciones a los derechos humanos y por implementar un “apartheid de género” contra las mujeres.
El índice de felicidad —calculado como un promedio de tres años— se basa en seis variables: el PIB per cápita, la esperanza de vida saludable, el apoyo social, la libertad para tomar decisiones, la generosidad y la percepción de corrupción.
Finlandia volvió a liderar el ranking con una puntuación de 7,764 sobre un máximo de 10.
Juho Saari, profesor de política social y sanitaria de la Universidad de Tampere, reconoció que el país enfrenta desafíos como niveles récord de desempleo y recortes en el gasto social, aunque señaló que “pese a todo eso, somos felices”.
“Nos dice que la política no importa mucho”, agregó, al señalar que la vida privada de las personas es más importante para entender la felicidad.
Con una población de 5,6 millones, Finlandia se caracteriza por altos niveles de confianza en las instituciones y una baja desigualdad.
Con información de AFP.