¿Quién no sintió alguna vez que la cabeza se apagó por un segundo después de una mala noche de sueño? Según informa el sitio ScienceDaily, un estudio del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) mostró que eso realmente sucede y se trata de un intento del cerebro por limpiarse a sí mismo.

Esos lapsos de tiempo en que “estamos pero no estamos”, como seguro a muchos nos pasó, no son fallos, sino el resultado de un mecanismo de defensa inesperado, dice la investigación. Es el cerebro en proceso de autolimpiado mientras estamos despiertos, pero mal dormidos.

Hasta ahora, sabíamos que la falta de sueño ralentiza los tiempos de reacción y nubla la claridad mental. Sin embargo, este estudio que fue publicado recientemente en la revista Nature Neuroscience explica qué ocurre realmente a nivel fisiológico.

Cuando estamos agotados, las neuronas pueden entrar momentáneamente en un estado similar al sueño. Los investigadores descubrieron que, durante estos breves momentos de desconexión, el líquido cefalorraquídeo (ese fluido que rodea y protege el cerebro) inunda el tejido cerebral en oleadas rítmicas.

Es como un proceso de "lavado" con líquido cefalorraquídeo, dice el sitio. Esto ocurre normalmente mientras dormimos para eliminar toxinas y residuos metabólicos acumulados durante el día, pero lo que sorprendió a los científicos es que también ocurra cuando estamos despiertos.

Cabe aclarar que se da ante una privación extrema de sueño y no en cualquier momento, si es que descansamos bien la noche anterior.

ScienceDaily explica que se establece un conflicto ante el cansancio extremo y el cerebro prioriza su mantenimiento sobre la función cognitiva inmediata, es decir, la atención.

“Si no duermes, las ondas de líquido cefalorraquídeo comienzan a invadir la vigilia (...) Sin embargo, vienen con un costo atencional: la atención falla durante los momentos en que tienes esta ola de flujo de fluido”, explicó Laura Lewis, autora principal del estudio e investigadora del MIT.

Las señales físicas del “apagón” mental

Según cita ScienceDaily, Lewis explicó que "lo interesante es que parece que esto no es solo un fenómeno cerebral, sino también un evento que afecta a todo el cuerpo”. “Esto sugiere que existe una estrecha coordinación entre estos sistemas, donde cuando falla la atención, se puede sentir perceptual y psicológicamente, pero también refleja un evento que ocurre en todo el cerebro y el cuerpo", dijo.

Estas son las señales que da el cuerpo en esos momentos:

-      El ritmo cardíaco disminuye

-      La respiración se vuelve más lenta

-      Las pupilas se contraen