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Marcha saludable

El secreto para vivir más: ¿importa más cuánto caminás o a qué velocidad?

Una investigación australiana con más de 100.000 personas reveló qué factor puede marcar la diferencia al momento de salir a caminar.

20.09.2026 13:14

Lectura: 4'

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La evidencia disponible indica que realizar un mayor número de pasos al día puede estar relacionado con un menor riesgo de muerte. Sin embargo, todavía no está claro qué papel desempeña la intensidad de la actividad física ni cómo pueden influir las distintas combinaciones entre cantidad de pasos y ritmo de caminata, especialmente en adultos sedentarios.

Para profundizar en este tema, una investigación de la Universidad de Monash de Australia, publicada en el British Journal of Sports Medicine, analizó datos de 103.684 personas procedentes del Biobanco del Reino Unido. Los participantes utilizaron un monitor de actividad durante siete días consecutivos entre 2013 y 2015 para registrar el número de pasos diarios y la intensidad con la que los realizaban.

El promedio diario de pasos se dividió en cuatro categorías: menos de 5.000; entre 5.000 y 7.500; entre 7.500 y 10.000; y más de 10.000. También se consideró el ritmo de los pasos, tomando como referencia una media de 30 pasos por minuto, que reflejaba la frecuencia de pasos sostenida durante la mayor parte de cada jornada.

Posteriormente, se realizó un seguimiento del número de personas que fallecieron por cualquier causa o por enfermedades cardiovasculares hasta finales de noviembre de 2022. En el análisis de las muertes por cualquier causa se incluyeron 64.743 participantes, con una edad media de 61 años, de los cuales el 58% eran mujeres. Para las muertes relacionadas con enfermedades cardiovasculares, se analizaron 70.075 participantes, con una edad media de 62 años, de los cuales el 63% eran mujeres.

Durante un período de seguimiento medio de aproximadamente ocho años, fallecieron 1.697 personas por cualquier causa y 502 por enfermedades cardiovasculares. Las diferentes combinaciones entre el número de pasos y el ritmo de marcha se asociaron con un menor riesgo de muerte.

Por ejemplo, el riesgo de muerte fue sustancialmente menor entre quienes daban menos de 5.000 pasos al día, pero a un ritmo más rápido (al menos 80 pasos por minuto), y fue similar al observado entre quienes realizaban entre 5.000 y 7.500 pasos diarios a un ritmo más lento (60 pasos por minuto).

¿Qué descubrió el estudio?

El principal hallazgo es que tanto caminar más rápido como acumular un mayor número de pasos al día puede reducir sustancialmente el riesgo de una muerte prematura. En el caso de las personas que llevan un estilo de vida sedentario, mantener un ritmo más intenso durante al menos 30 minutos al día se asoció con el menor riesgo.

“Una mayor intensidad con un menor volumen puede proporcionar beneficios para la salud comparables a los de una menor intensidad pero un mayor volumen”, escriben los investigadores.

Así, mantener un ritmo más elevado durante al menos 30 minutos al día se asoció con un riesgo progresivamente menor de muerte por cualquier causa entre quienes acumulaban menos de 7.500 pasos al día.

Si bien alcanzar entre 7.500 y 10.000 pasos diarios se asoció con un menor riesgo de muerte prematura, independientemente del ritmo, mantener un ritmo más rápido durante al menos 30 minutos al día también se asoció con un menor riesgo de muerte por cualquier causa, independientemente del número de pasos.

Se observaron resultados similares en cuanto a las combinaciones de número de pasos y ritmo de marcha en relación con el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular.

Hallazgos relevantes, estudio observacional

Se trata de un estudio observacional y, como tal, no puede establecer una relación de causa y efecto. Sin embargo, los hallazgos podrían ser particularmente relevantes para quienes no disponen del tiempo necesario para realizar un número adecuado de pasos diarios o cuya capacidad física o limitaciones ambientales les dificultan enormemente hacerlo, sugieren los investigadores.

“Nuestros hallazgos contribuyen a la base de evidencia de los enfoques basados en pasos que se centran tanto en el número de pasos diarios como en la intensidad de la actividad física para reducir el riesgo de mortalidad, y pueden servir de base para intervenciones basadas en pasos para adultos de mediana edad y mayores, en particular para personas con dificultades para aumentar el número de pasos o la intensidad de la actividad física”, concluyen los autores.

Con información de Europa Press.