La presbicia es un proceso natural del envejecimiento del ojo que afecta la capacidad de enfocar objetos cercanos.
Con los años, el cristalino se vuelve más rígido y pierde elasticidad, y esto dificulta que el ojo cambie de enfoque para ver de cerca. Por lo general, comienza entre los 40 y 45 años y progresa hasta los 60–65 años.
Por su parte, una reciente decisión de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) podría beneficiar a una gran parte de la población que enfrenta este problema visual cotidiano.
Con esta decisión, la FDA habilita una nueva opción para quienes buscan una solución práctica frente a la pérdida de visión cercana asociada a la edad.
Es que la agencia norteamericana autorizó un nuevo tratamiento en gotas para la presbicia.
El medicamento se presenta como una alternativa no invasiva que podría reducir la dependencia de los lentes de lectura.
Se trata de un colirio de doble acción que combina dos principios activos capaces de mejorar la visión cercana con una sola aplicación diaria. Según los estudios clínicos, puede mantener el efecto por hasta 10 horas.
El medicamento contiene carbachol, un agente que reduce el tamaño de la pupila. Esto genera el llamado “efecto agujero de alfiler”, que aumenta la profundidad de campo y permite ver con mayor nitidez los objetos cercanos.
El segundo componente, tartrato de brimonidina, mantiene esa contracción pupilar por varias horas, extendiendo el beneficio visual.
La aprobación se basó en dos ensayos clínicos de fase 3, que incluyeron más de 72.000 días de tratamiento monitorizado y demostraron eficacia sostenida y un perfil de seguridad favorable.
El fármaco está destinado principalmente a personas a partir de los 40 años, cuando el endurecimiento del cristalino suele desencadenar la presbicia.