“No se trata de vivir entrenando horas, ni de sumar más y más pasos sin sentido. Pequeños estímulos bien hechos, repetidos a lo largo del día, pueden ser mucho más efectivos que largas caminatas hechas en automático”, dice el psicólogo y biohacker argentino Marcos Apud.
En un video publicado en sus redes sociales, recomienda un ejercicio que promete encender lo que él llama “el horno metabólico”. ¿Qué es esto? Una forma de que el metabolismo se acelere y el cuerpo queme calorías incluso estando en reposo, después de haber terminado de ejercitarse.
“Este tipo de hábitos no buscan agotarte. Buscan despertarte. Sacarte del modo silla, del modo pasivo, del modo cuerpo apagado. Porque el cuerpo humano no fue diseñado para estar quieto ocho horas seguidas”, agrega Apud.
El ejercicio que quema la grasa abdominal
“Varias veces al día, me levanto de esa silla y hago esto”, dice Apud en un video en el que se lo puede ver vestido con su ropa de trabajo, en su escritorio y haciendo sentadillas. “Lo que estoy haciendo es encender mi horno metabólico”, dice y agrega: “Cuando yo hago las sentadillas hasta el límite, hasta la fatiga muscular, voy a mantener a lo largo de un día ese horno prendido todo el tiempo, en quema calórica”.
Lo que afirma Apud es que este es el mejor ejercicio para quemar la grasa abdominal, y no las conocidas “abdominales”. Él recomienda hacer al menos 10 sentadillas cada 45 minutos. “Es mucho más efectivo que caminar esos 10.000 pasos por día. Además, si lo hacés después de comer, vas a ayudar a reducir los picos de glucosa en sangre”, agrega.
Cómo hacer sentadillas de forma correcta
Si bien este es uno de los mejores ejercicios para mantener una buena salud, según varios expertos, también es importante cómo se lo practique, para evitar lesiones o dolores inesperados.
Hay una forma correcta de hacer las sentadillas básicas y luego se puede añadir peso, movimiento de brazos y otras mejoras. Estas son las instrucciones para comenzar:
- Pararse con los pies separados a la altura de los hombros y los dedos apuntando ligeramente hacia afuera.
- Para quienes lo practican por primera vez o sienten que no pueden mantener el equilibrio, una buena idea es hacerlo junto a una silla y tomarse de ella con una mano.
- Flexionar las rodillas y empujar las caderas hacia atrás, como si fueras a sentarte en una silla.
- Importante: mantener la espalda lo más recta posible, el pecho erguido y los talones apoyados en el suelo.
- Cuidar que las rodillas no sobrepasen los dedos de los pies, ya que esto podría causar lesiones. Lo ideal es que las rodillas alcancen un ángulo de 90 grados al bajar. Las personas que tengan problemas de rodilla o de cadera pueden hacer flexiones menos profundas.
- Volver a la posición de inicio y repetir.
La recomendación de los especialistas es hacer 10 sentadillas cada dos horas que uno está sentado y quieto.