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El después del suicidio: proponen crear sistema de posvención para ayuda a sobrevivientes

Exdiputado sobreviviente del suicidio presentó una iniciativa para crear un sistema de posvención, que incluye factores educativos y

20.07.2026 07:00

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Montevideo Portal

Cuando una persona se quita la vida, el sistema de salud registra una muerte. Pero alrededor queda un número grande de afectados. Padres, hermanos, hijos, pareja, amigos, compañeros de trabajo o de clase, entre otros, sufren por esa noticia inesperada y surgen emociones y preguntas que requieren de acompañamiento. Si bien Uruguay ha ido ampliando sus capacidades en prevención del suicidio, no existe actualmente un dispositivo especializado en la posvención, es decir, en atender al día después. Un proyecto de ley entregado a todas las bancadas parlamentarias propone cambiar eso.

La iniciativa fue presentada en un acto realizado por la ONG Último Recurso, previo al Día Nacional de Prevención del Suicidio. Quien la redactó, tras meses de consultas con especialistas, fue el exdiputado Martín Elgue, que aclaró desde el comienzo que no hablaba en calidad de exlegislador. "Hoy vengo a hablar en calidad de sobreviviente, como muchos de los que están acá", dijo quien además es colaborador cercano de la ONG.

“Lamentablemente, no se me ocurrió cuando era diputado, pero como más vale tarde que nunca”, dijo, dio a conocer el texto que propone crear un “Sistema Nacional de Posvención del Suicidio” en la órbita del Ministerio de Salud Pública. La posvención es el conjunto de acciones dirigidas a acompañar a quienes quedan tras una muerte por suicidio, y el proyecto plantea tres cambios de fondo: reconocerla como un derecho, institucionalizar el acompañamiento a los sobrevivientes y profesionalizar la detección temprana del riesgo suicida.

Según el articulado, el sistema debería brindar atención “integral, gratuita, universal y prioritaria” a los sobrevivientes, que son definidos como “toda persona afectada directa o indirectamente por un suicidio”. También establece que el Estado promueva grupos de apoyo en todo el país y que se creen protocolos obligatorios de actuación para centros educativos, servicios de emergencia y personal policial, además de unidades interdisciplinarias de respuesta rápida en el territorio.

El fundamento del proyecto sostiene que “detrás de cada suicidio existen múltiples personas afectadas que requieren contención, orientación, seguimiento y acceso oportuno a servicios especializados de salud mental”. “La evidencia científica internacional demuestra que los sobrevivientes de suicidio presentan mayores riesgos de padecer trastornos emocionales, depresión, ansiedad, aislamiento social e incluso conductas suicidas o autolesivas posteriores”, agrega.

Y en ese sentido, tanto en el texto como en su presentación, Elgue destaca que fortalecer la posvención no debe tomarse “únicamente como una respuesta asistencial frente al dolor, sino también como una herramienta fundamental de prevención”.

Suicidología en las aulas

El tercer eje de la iniciativa tiene que ver con la formación de los profesionales que abordarán estas situaciones. El artículo 9 propone incorporar la asignatura Suicidología y Prevención del Suicidio a las currículas de magisterio y profesorado, enfermería, medicina, psiquiatría, psicología, trabajo social y educación social.

Con esto se apunta a fortalecer la tarea de docentes, médicos, enfermeros y trabajadores sociales, que suelen ser los primeros en advertir señales de alerta, pero muchas veces no cuentan con herramientas específicas para reconocer factores de riesgo, intervenir o derivar a tiempo.

Menos suicidios en 2025; MSP pide no leer como tendencia

El pasado viernes 17 de julio, Día Nacional de Prevención del Suicidio, el Ministerio de Salud Pública (MSP) dio a conocer el informe de suicidio correspondiente a 2025, cuando se registraron 668 muertes por esta causa, frente a 764 en 2024. La tasa pasó de 21,35 a 19,16 cada 100.000 habitantes, la más baja desde 2015. Del total, el 79% fueron hombres y el 21% mujeres, y las tasas más altas se registraron en personas de 80 años o más y en la franja de 30 a 34.

Los intentos de autoeliminación fueron 6.140, realizados por 5.144 personas, y el 72% correspondió a mujeres. Desde el MSP explicaron que el aumento puede vincularse tanto a más episodios como a una mejor detección y notificación por parte del sistema de salud.

Tras dar a conocer las cifras, la directora general de la Salud, Laura Llambí, pidió cautela con la lectura del descenso. “Es un descenso, pero no vamos a hacer ningún análisis más que decir eso, que es un descenso, que si miramos la última década estamos en un número más bajo y que vamos a seguir trabajando para mantenerlo”, afirmó.

Además, Llambí marcó que es necesario “comprender mejor las diferentes trayectorias del sufrimiento, las desigualdades que atraviesan distintos grupos de población y el papel que tienen las comunidades, los vínculos y las instituciones en la protección de la salud mental”.

Por su parte, la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, puso el acento en que “la prevención del suicidio empieza mucho antes, cuando generamos espacio para hablar, cuando fortalecemos los vínculos y cuando llegamos al tiempo”. Y agregó que el suicidio “es un fenómeno concreto, social, colectivo, cultural, que no tiene una única causa ni admite respuestas simples”, por lo que requiere articulación entre el sistema educativo, la protección social, la salud, los gobiernos departamentales, la academia, las organizaciones civiles y las comunidades.

Línea de Prevención del Suicidio

Para quienes necesiten contención por situaciones personales o de personas cercanas, está disponible las 24 horas, los siete días de la semana la Línea Vida de prevención del suicidio:

- 0800 0767

- *0767 desde celular.

Además, se puede acceder a la línea de apoyo emocional: 0800 1920.

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