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¡AY!

Dolor lumbar repentino: por qué aparece y cuándo es una emergencia

Qué lo causa, qué ayuda a aliviarlo en casa y qué señales exigen atención médica inmediata.

06.10.2026 07:30

Lectura: 4'

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Te querés poner aquel buzo que está en el estante más alto del ropero y te estirás a más no poder. O te levantás de la cama apurado, o quizá tu hijo te pide upa y vos, así, sin dudar te agachás, lo agarrás y  de repente parece que fuiste atacado por detrás. Una puntada en la espalda te deja duro, un dolor lumbar indescriptible y parece que te hubieran separado el cuerpo por la mitad.

Lo que se conoce como tirón en la espalda describe un dolor lumbar que empieza de manera repentina, explicó Min Yoo, especialista en medicina física y rehabilitación de Mayo Clinic, y aseguró que la mayoría de los episodios mejoran con el tiempo, una actividad suave y un tratamiento sencillo en casa.

Pero además, en una publicación de esa institución, dio algunos consejos para reconocer cuándo es un dolor pasajero y cuándo conviene consultar con el médico.

Dolor lumbar repentino: las causas más frecuentes

Una de las causas más habituales de los dolores lumbares que nos dejan doblados es la distensión muscular, que ocurre cuando los músculos se estiran o se desgarran, dijo Yoo. También pueden lesionarse los ligamentos, las bandas de tejido resistente que estabilizan la columna.

El especialista agregó otras posibles causas, como un disco intervertebral herniado o irritado, la artritis en las pequeñas articulaciones de la columna y la irritación de la articulación sacroilíaca, donde la columna se une a la pelvis y, en casos raros, una fractura vertebral.

El problema es que estas afecciones dan síntomas parecidos, entonces para determinar la causa hay que ir a la historia clínica y realizar una exploración física. En esos casos, las pruebas de imagen pueden ser necesarias.

Lo que explicó Yoo es que no todos experimentan el dolor de espalda de la misma manera. Hay personas que lo sienten como algo agudo y punzante, mientras otros sufren un dolor “sordo”, que empeora con algunos movimientos y que les provoca también rigidez muscular.

“Si el dolor empeora al inclinar la espalda hacia delante, eso podría indicar que hay un problema de disco, como una hernia discal”, explicó y claramente, en un caso así, conviene consultar con un profesional. En cambio, el dolor que empeora al arquear la espalda hacia atrás puede indicar una irritación de las articulaciones facetarias, que se ubican entre cada hueso de la columna vertebral, agregó.

Qué hacer en casa cuando aparece el dolor

Meterse en la cama y quedarse ahí es lo que todos pensamos como primera opción, pero está lejos de ser lo recomendado. “Se recomienda reposo relativo. Sin embargo, eso no significa reposo en cama porque el reposo en cama no siempre mejora las cosas”, dijo Yoo. En su lugar, aconsejó evitar por un tiempo las actividades que empeoran el dolor y seguir moviéndose con suavidad mientras resulte cómodo.

Para la mayoría, el hielo puede ayudar durante los primeros días porque contribuye a reducir la inflamación; después, el calor puede resultar más reconfortante. El médico señaló que quienes tienen ciertas afecciones, como esclerosis múltiple, pueden tener que evitar la termoterapia.

Los analgésicos sin receta, como el paracetamol o el ibuprofeno, que son los más utilizados, también pueden ayudar, pero siempre tomando en cuenta el historial de salud de la persona y qué otros medicamentos consume. Puede ser posible usarlos juntos o alternarlos, pero Yoo aconsejó consultar antes con un médico y no automedicarse.

Especialmente, quienes tienen enfermedad renal, úlceras estomacales, enfermedad cardiovascular importante o enfermedad hepática deben hablar con su médico antes de tomarlos.

Cuándo el dolor de espalda repentino es una emergencia

Ciertos síntomas requieren evaluación médica inmediata, dijo Yoo. Uno es la pérdida del control de la vejiga o del intestino, que podría indicar una compresión grave de los nervios de la columna y provocar daños permanentes.

El otro es la debilidad intensa en ambas piernas o el entumecimiento en la zona de la silla de montar, es decir, glúteos y muslos internos, que según Mayo Clinic puede indicar una compresión grave de la médula espinal.