La exposición prolongada a un aire de mala calidad, especialmente por la presencia de partículas finas (PM2,5) y dióxido de nitrógeno (NO2), está vinculada a una mayor prevalencia y riesgo de depresión, según un informe publicado este martes por la Agencia Europea del Medio Ambiente (EEA).
El documento, titulado Contaminación y salud mental: evidencia científica actual, señala además que los picos de exposición a corto plazo a estos contaminantes se asocian con un empeoramiento de los síntomas de la esquizofrenia.
Correlación significativa, pero sin causalidad confirmada
La EEA subraya que los estudios científicos muestran una “correlación significativa” entre la exposición a distintos tipos de contaminación —atmosférica, acústica y química— y los problemas de salud mental, aunque advierte que aún se requieren más investigaciones para establecer una relación causal directa.
“Los trastornos de salud mental tienen su origen en múltiples factores (genéticos, sociales, económicos, psicológicos y de estilo de vida), algunos aún no plenamente comprendidos. La contaminación se estudia cada vez más como uno de esos factores contribuyentes”, indica el informe.
Además, la contaminación atmosférica exterior se asocia con cambios estructurales y funcionales en el cerebro durante etapas críticas de desarrollo, como la gestación, la infancia y la adolescencia temprana.
Ruido urbano y riesgo de depresión
El informe también analiza el impacto de la contaminación acústica:
- Un aumento del ruido del tráfico rodado se correlaciona con un incremento del 3% en el riesgo de depresión y del 2% en ansiedad.
- Cada aumento de 10 decibelios en el ruido ferroviario se asocia con un incremento del 2,2% en las tasas de suicidio.
- Un metaanálisis detectó un aumento del 12% en el riesgo de depresión por cada incremento de 10 decibelios en el ruido de aviones.
Asimismo, la exposición al ruido ambiental está relacionada con mayor prevalencia de problemas de comportamiento en niños.
Impacto en niños y embarazadas
En el ámbito de la contaminación química, el informe alerta sobre efectos especialmente preocupantes en la infancia.
La exposición prenatal o infantil al plomo está asociada tanto con depresión como con esquizofrenia. También se ha observado relación entre la exposición al humo de segunda mano y trastornos mentales, particularmente en grupos vulnerables como niños y mujeres embarazadas.
El documento señala además una asociación entre la exposición prenatal al bisfenol A (BPA), compuesto utilizado en plásticos, y mayores niveles de depresión y ansiedad en la infancia.
Con información de Europa Press
Acerca de los comentarios
Hemos reformulado nuestra manera de mostrar comentarios, agregando tecnología de forma de que cada lector pueda decidir qué comentarios se le mostrarán en base a la valoración que tengan estos por parte de la comunidad. AMPLIAREsto es para poder mejorar el intercambio entre los usuarios y que sea un lugar que respete las normas de convivencia.
A su vez, habilitamos la casilla [email protected], para que los lectores puedan reportar comentarios que consideren fuera de lugar y que rompan las normas de convivencia.
Si querés leerlo hacé clic aquí[+]