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Llamadas (al médico)

Candombe, glóbulos rojos y riñones: una unión inesperada, pero que hay que atender

Cuáles son los efectos que puede tener en la salud renal el toque del tambor.

24.07.2026 07:30

Lectura: 4'

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Hay un dato que circula entre los amantes del toque de tambor y que es recibido más con resignación que con alarma: después de un toque largo, a veces la orina sale de color rojo o marrón. Se comenta al pasar, como una consecuencia lógica del esfuerzo, y muchas veces ahí termina la conversación, pero no debería. Ese color es la señal de que los riñones están trabajando con una carga que no les corresponde.

La Sociedad Uruguaya de Nefrología (SUN) explica el mecanismo en un material de divulgación destinado justamente a los tamborileros uruguayos, que son miles en todo el país. Debajo de la piel de las manos hay una gran cantidad de vasos sanguíneos. Cuando esas manos golpean de forma repetida una superficie firme —el cuero del tambor, hora tras hora—, los glóbulos rojos que circulan por ahí se rompen y liberan hemoglobina, la sustancia que llevan dentro.

Esa hemoglobina viaja por la sangre hasta el riñón, que es el encargado de eliminarla. Y ahí es cuando puede aparecer el problema: si el riñón no llega a eliminarla por completo y queda depositada, el órgano se daña y deja de cumplir bien sus funciones. El color rojizo o amarronado de la orina es hemoglobina que salió por esa vía.

Y sobre este mecanismo y sus implicancias en la salud renal, este domingo 26 de julio el Hospital de Clínicas realizará un evento informativo con entrada libre. 

Por qué el riñón es el que termina pagando

Para entender por qué ese depósito importa tanto conviene mirar de cerca qué hacen estos dos órganos, que pesan alrededor de 150 gramos cada uno y tienen el tamaño aproximado de un puño. La popular divulgadora científica española conocida como La Hiperactina lo resume con una comparación: decir que los riñones solo fabrican orina es como decir que un celular sirve únicamente para mirar la hora.

Los riñones reciben cerca del 20% de toda la sangre que bombea el corazón. Cada uno contiene alrededor de un millón de nefronas, unas estructuras diminutas que filtran, rescatan y descartan. Entre los dos producen unos 180 litros de filtrado por día, de los que finalmente salen apenas uno o dos litros en forma de orina: todo lo demás (agua, glucosa, aminoácidos, la cantidad justa de sales) vuelve a la sangre.

Además de limpiar, regulan el equilibrio de agua y electrolitos, intervienen en el control de la presión arterial a través de una enzima llamada renina, y fabrican hormonas: la eritropoyetina, que ordena a la médula ósea producir glóbulos rojos, y el calcitriol, la forma activa de la vitamina D. Cuando el riñón falla, entonces, no se descompone una función sino varias a la vez.

Lo que se suma al golpe de las manos

Al golpeteo de las manos en el tambor se le suman otros factores que destaca la Sociedad de Nefrología: el primero es el ejercicio físico intenso que demanda el toque de tambor y la caminata que suele acompañarlo. Eso puede generar alguna lesión muscular. El segundo es la deshidratación, consecuencia del propio esfuerzo y (si se trata de las Llamadas) del clima caluroso.

A esos se agregan dos factores de riesgo que dependen de decisiones personales.

  • El consumo de alcohol o de cocaína puede contribuir al daño renal si están presentes durante el toque.
  • La ingesta de analgésicos antiinflamatorios (la sociedad menciona ibuprofeno, ketoprofeno y diclofenac) que muchos tamborileros toman precisamente para aguantar el dolor de manos y hombros, sin saber que agregan una exigencia extra sobre un riñón que ya está sobrecargado.

Un detalle que marca la Sociedad es que los episodios de daño renal se pueden dar de forma repetida hasta terminar, a largo plazo, con una lesión irreversible. No se trata de un problema que va a detonarse de un día para el otro, sino de acumulación.

Foto: Javier Noceti

Foto: Javier Noceti

Qué recomienda la Sociedad Uruguaya de Nefrología

  • Evitar los toques prolongados y generar pausas con tiempo suficiente entre un toque y otro.
  • Mantenerse muy bien hidratado con agua antes, durante y después del toque.
  • Evitar el consumo de alcohol, cocaína u otras drogas.
  • Evitar los analgésicos antiinflamatorios antes, durante y en las horas posteriores al toque.

Si la orina aparece roja o marrón, la indicación es doble: sostener la hidratación y consultar en un servicio médico para que evalúen cómo están funcionando los riñones.