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Vamos a lo importante

Cáncer de próstata: análisis gratis en el Clínicas y por qué no esperar a tener síntomas

Ocho de cada 10 casos se detectan solo con un análisis de sangre. El martes 3, el Hospital de Clínicas hace extracción gratis y sin agenda.

30.10.2026 07:00

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Por Patricia Vicente

“Me paso yendo al baño de noche, yo ya perdí la cuenta de cuántas veces voy a orinar”, le dijo un hombre a su amigo, y el otro, tan seguro como preocupado, le respondió: “¡Es la próstata! ¿Vos estás bien?”.

La anécdota no es real, pero las chances de que ocurra a diario en charlas de vestuario, en asados o encuentros de amigos son altísimas. Porque muchos hombres asocian los problemas de próstata con levantarse varias veces de noche para ir al baño y otros tantos temen que eso, siempre, derive en un cáncer. Lo cierto es que lo primero es real: orinar mucho más que antes puede tener relación con una próstata agrandada, pero que siempre sea cáncer, no.

De hecho, es importante saber que si hay algún síntoma, es porque el cáncer de próstata, en general, ya está avanzado. Por eso, la clave es el diagnóstico precoz y eso solo se puede obtener si los hombres van a consultar aun cuando no tengan ninguna molestia.

“Hoy en día, en el 80% de los casos, la enfermedad se diagnostica solo porque sube el examen de sangre de PSA. Y solamente un 20% de los pacientes tienen síntomas, en general, cuando ya es una enfermedad avanzada”, explicó a Modo Saludable el doctor Levin Martínez, profesor grado 5 y director de la Cátedra de Urología de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República (Udelar).

El cáncer de próstata es el más frecuente entre los hombres uruguayos. Según datos del Registro Nacional de Cáncer difundidos por el Ministerio de Salud Pública (MSP), en el país se diagnostican en promedio unos 1.450 casos por año y mueren alrededor de 570 hombres por esta causa. “Es un cáncer que todavía sigue matando pacientes, pero que si lo encontramos a tiempo podemos curar”, señaló Martínez.

Análisis de PSA gratis en el Hospital de Clínicas

En el marco del “Noviembre Azul”, como se le llama al mes de la salud masculina, el Hospital de Clínicas realizará el próximo martes, 3 de noviembre, una jornada para informar sobre la enfermedad y hacer la extracción de sangre para el análisis de PSA.

La actividad está abierta a toda la población, sin importar si la persona se atiende en el hospital, en otro centro público o en una mutualista. La convocatoria está dirigida especialmente a hombres a partir de los 50 años, o desde los 45 si tienen antecedentes familiares de cáncer de próstata, mama u ovario, o si son afrodescendientes.

El análisis no tiene costo y no es necesario agendarse. Los resultados les serán enviados a cada uno de los consultantes, por WhatsApp o por correo electrónico. Quienes decidan hacerse además el análisis vía tacto rectal pueden indicarlo ese día y serán citados el jueves 5 para completar el control, dijo Martínez.

El valor “normal” del PSA no es igual para todos

El PSA, Antígeno Prostático Específico (del inglés Prostate-Specific Antigen), es una sustancia que produce la próstata y que se mide con un análisis de sangre. Para pedirlo no hace falta ir al urólogo, sino que, al consultar con medicina general, cualquier hombre puede solicitarlo. De hecho, se suele sumar a los exámenes de sangre de rutina como la glucemia, el hemograma o la función hepática. “En la rutina que todo el mundo se hace por chequeo, se puede incluir el PSA”, dijo Martínez, y aclaró que no representa un costo superior.

Sin embargo, a diferencia de lo que muchas personas hacen con los resultados de los exámenes de rutina, en el caso del PSA no alcanza solo con mirar si el número está dentro del rango “normal”. Una vez que se tienen los números hay que ir al urólogo, recomendó el grado 5, porque “el valor normal del PSA no es el que aparece en el resultado del estudio”.

El médico explicó que los datos deben adecuarse a la edad del paciente, a los antecedentes familiares, al tamaño de la próstata y a otros condicionantes. Como ejemplo, señaló que “un PSA de tres en un paciente de 70 o 75 años es normal”, pero el mismo resultado en un hombre de 50 años “es altamente sospechoso de cáncer de próstata”.

Y vale dejar en claro que un PSA alto no significa cáncer de próstata. “Quiere decir que amerita investigar”, agregó el especialista.

El tacto rectal: no duele y sigue siendo necesario

La gran barrera para el diagnóstico precoz de este cáncer es el examen de tacto rectal. Pudor, miedo y rechazo llevan a que la mayoría lo evite y, si el cáncer está presente, puede avanzar a sus anchas. Con el PSA o incluso una resonancia, en algunos casos, se puede evitar. Pero Martínez fue categórico: “El tacto debería hacerse siempre”.

“Es verdad que en Estados Unidos algunas guías ya empiezan a recomendar que si uno se hace un PSA y una resonancia magnética, podría evitarse el tacto, pero la verdad es que somos un país demasiado pobre para hacer una resonancia magnética a todos los pacientes, y podemos adelantar un montón con un simple tacto rectal, que no es un examen doloroso, no es invasivo, y muchas veces puede ponernos en la pista de pacientes a los que, aún teniendo un examen de sangre normal, se les encuentra algo sospechoso de cáncer de próstata en el tacto”, enfatizó.

El médico aclaró que es un porcentaje pequeño de pacientes, pero existen los que tienen un PSA normal y un tacto “sugestivo de cáncer de próstata”. “Si a esos pacientes solo les hacemos el PSA, se nos van a perder”, sostuvo.

Además, señaló que en esos casos se indica hacer una biopsia, aunque el análisis de sangre haya dado bien, “porque un dedo entrenado casi nunca se equivoca”.

A qué edad empezar a controlarse

 “En general, este es un cáncer asociado a la edad. Cuanto más viejos los hombres, más chance tenemos de encontrar en una biopsia un cáncer de próstata”, explicó el urólogo. De acuerdo con datos del MSP, la mediana de edad al diagnóstico en Uruguay es de 70 años.

Pero en hombres con antecedentes familiares de la enfermedad puede aparecer antes. Quienes tienen padre o hermano que tuvieron cáncer de próstata, o una madre o hermana con cáncer de mama, o muchos antecedentes de cáncer de colon u otros tumores en la familia, “deben controlarse a partir de los 40 años, mientras que la población sin esos antecedentes puede empezar a partir de los 50 o 55 años”, remarcó Martínez.

La población afrodescendiente también está entre los grupos a vigilar. “Se ha visto que en general los pacientes afrodescendientes tienen cánceres más agresivos y a veces con peor pronóstico y en edades más tempranas”, señaló.

De todos modos, apuntó que esto está a estudio, ya que en Estados Unidos se analiza si ese peor pronóstico no se debe, en parte, a que estos pacientes siempre tuvieron un acceso más difícil al sistema de salud y que eso fue lo que llevó a un diagnóstico tardío y en estadios de mayor gravedad. Aun así, “en general se acepta que los pacientes afrodescendientes pueden tener un factor de riesgo y requerir controles más estrictos”.

Consultado sobre si existe una forma de prevenir el cáncer de próstata, Martínez dijo que no. “Se han hecho estudios con diferentes tipos de alimentaciones, con diferentes tipos de fármacos, a ver si eso impactaba y prevenía el cáncer de próstata y ninguno pudo ser concluyente de que pueda haber algo que evite el cáncer de próstata”, afirmó.

“Entonces, como no se puede prevenir, tenemos que diagnosticarlo temprano: o sea, tenemos que ir tempranamente al urólogo”, resumió.

¿Cómo se trata un cáncer de próstata?

Si se confirma el diagnóstico, el tratamiento que se realizará depende de varios factores, porque, como subrayó el especialista, “no existe un solo cáncer de próstata”. Se tiene en cuenta el valor del PSA, lo que muestra el tacto rectal y el resultado de la biopsia. Este último incluye una escala de agresividad que va del 6 al 10. Y también se analiza la cantidad de muestras con cáncer sobre el total de las muestras de tejido extraídas en la biopsia. “No es lo mismo tener 12 tomas todas con cáncer que tener una sola toma de 12”, ejemplificó.

Cuando la enfermedad está limitada a la próstata, “esos pacientes se pueden curar y se pueden tratar de varias maneras, pero en general es con cirugía, radioterapia o una forma de tratamiento que se llama terapia focal”, explicó.

Si el cáncer ya se extendió a algún ganglio, a los huesos o a otros órganos, puede indicarse radioterapia y medicación oncológica basada fundamentalmente en hormonas que bloquean la testosterona, dijo Martínez. En esos casos es difícil hablar de curación, pero “hoy día se obtienen sobrevidas en cánceres de próstata muy avanzados y con metástasis que superan los 5 años y que, en algunos casos, llegan a mucho más”.

“O sea que aun en el peor escenario es un cáncer de relativamente buen pronóstico”, resumió.

Cirugía robótica y Programa Próstata en el Hospital de Clínicas

Martínez destacó la calidad de atención que brinda el Programa Próstata del Hospital de Clínicas, donde además está disponible la posibilidad de acceder a la cirugía robótica sin costo para los usuarios de salud pública. En este programa, sostuvo, “los tiempos en los que se genera el diagnóstico y el tratamiento están muy por debajo de los tiempos de cualquier prestador de salud del país, sea público o privado”.

Sobre la técnica, explicó que la cirugía robótica “ha demostrado menor riesgo de sangrado, menor riesgo de transfusiones, menor internación que la cirugía convencional y menos días de sonda”. Agregó que hay trabajos que muestran una tendencia a que los escapes de orina que suelen aparecer después de la operación se recuperen más rápido con la cirugía robótica.

Esta cirugía no está incluida en el Plan Integral de Atención en Salud (PIAS), es decir, entre las prestaciones que los prestadores del Sistema Nacional Integrado de Salud están obligados a cubrir. Actualmente, hay dos robots en el país, uno está en el Clínicas y otro en el Hospital Británico, dijo el médico, y los usuarios de salud privada que opten por esa técnica deben pagarla.

El urólogo contó además una anécdota sobre los prejuicios que todavía pesan en buena parte de la población uruguaya sobre el hospital universitario. Dijo que un paciente suyo, afiliado a una mutualista, debía operarse y él le indicó que lo mejor era hacerlo en el Clínicas. Al hombre se le notó en la cara que no estaba nada convencido, pero finalmente aceptó.

“Cuando se fue de alta, me llamó y me pidió disculpas, y además hizo una carta a la dirección del hospital pidiendo disculpas por el preconcepto que había tenido, porque sintió que nunca había recibido mejor atención que la que tuvo allí”, remarcó.