Contenido creado por María Noel Dominguez
Modo saludable

Cambio dolor, por libertad

Bienestar laboral en el centro: cuando el trabajo duele y por qué no hay que callarlo

Llegás a tu casa del trabajo y lo primero que pensás es que no querés volver más.

15.01.2026 14:06

Lectura: 5'

2026-01-15T14:06:00-03:00
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O llega el domingo por la nochecita y te ataca una ansiedad, unos nervios en la panza, porque hay que volver al otro día y preferirías no hacerlo. Ese malestar laboral se solía normalizar y las personas seguían adelante, por las cuentas, la casa, los hijos, las obligaciones... Y se seguía, aunque eso “rompiera” su salud mental. Pero algo está cambiando.

Minimizar esos síntomas de cansancio, de ansiedad o burnout, es el primer error. “Son señales y hay que escucharlas a tiempo, porque el cuerpo después suele gritar un poco más fuerte”, advirtió en entrevista con Montevideo Portal Juan Ignacio Delgado, psicólogo clínico y cofundador de la startup Tu Terapia, que trabaja especialmente en promover el bienestar laboral en empresas uruguayas.

En un contexto donde la salud mental en el lugar de trabajo está dejando de ser tema tabú para convertirse en una prioridad, entender qué nos pasa y cómo se puede enfrentar, es el primer paso.

No solo en oficinas

La pandemia marcó un antes y un después, dijo Delgado y señaló que lo que antes se sufría en silencio, hoy tiene nombre y se plantea, se piden soluciones. Se habla de “burnout, de estrés crónico o de ansiedad generalizada. Son palabras que se escuchan en los lugares de trabajo y tanto las empresas como los trabajadores empezaron a ocuparse de forma más consistente de estos temas.

“También hay como un cambio cultural o de generación; las personas antes no buscaban o no tenían las posibilidades de elección que tienen hoy en día. Entonces, hay más rotación, se van de los trabajos por un mal clima laboral, o porque sus líderes no generan un clima propicio para que se desarrollen, o porque no se les da el descanso necesario. Quizás antes era ‘bueno, hay que trabajar, es el deber y hay que cumplir’, afirmó.

Delgado remarcó que los jóvenes son los que más suelen marcar estos puntos y tienen mayor recambio laboral.

Aunque se suele asociar las propuestas de bienestar laboral a empresas de oficinas, de ejecutivos y también más ligadas a la tecnología, según Delgado hoy en Uruguay se está rompiendo esa barrera. “Trabajamos con industrias de la construcción, metalúrgicas o cadenas de supermercados, y sorprende ver cómo personas de todas las edades y géneros están tomando conciencia de que cuidarse es importante”, dijo.

El mito de que hablar de emociones en el trabajo es ‘de flojos’ o que ‘el que va a psiquiatra es porque está loco’ ya está pasando de moda. Incluso, en sectores tradicionalmente masculinos, los trabajadores están empezando a valorar espacios donde se puede decir “no estoy bien”, dijo el psicólogo.

Jefes que desgastan o impulsan

Muchas veces, el problema no es el trabajo en sí, sino quién lo lidera. El psicólogo distinguió entre entornos que “desgastan” y entornos “sostenibles”:

-      Liderazgos que “queman”: Viven en urgencia permanente, controlan cada movimiento, confunden compromiso con control, castigan el error y solo validan el éxito y nunca el proceso. No toman de buena manera la demanda de cambios o formas para gestionar el bienestar laboral.

-      Liderazgos saludables: Crean seguridad psicológica, dan espacio a la escucha, a la pregunta, al error, generan incentivos, confían y delegan, además de que respetan el descanso y hablan de las incomodidades.

Consejos prácticos si ya no aguantás más

Si te identificas con el malestar, la “renuncia silenciosa” no siempre es la única salida. Aquí algunas recomendaciones basadas en la experiencia de Delgado:

1. No quedarse en silencio: El primer consejo es no minimizar el tema. Si una persona está sufriendo o pasándola mal en el lugar de trabajo, es probable que no sea la única a la que le está pasando. “El silencio no genera cambios”, afirmó el experto.

2. Buscar aliados dentro de la empresa: Si hay departamento de Gestión Humana o Recursos Humanos, lo mejor es acercarse y plantear lo que sucede. “Presentar la situación ayuda a que la empresa tome conciencia. Para un líder, saber que algo anda mal debería ser una oportunidad de mejora, no un conflicto”, explicó.

3. Fomentar la “vinculación creativa”: Fomentar vínculos reales con los compañeros e incluso con los jefes (hacer amigos, básicamente) funciona como un factor de protección emocional muy fuerte y de hecho ayuda a disminuir la rotación de personal.

4. Evaluar las opciones con realismo: Si el entorno es tóxico y no hay apertura al cambio, tu salud es prioridad. “No está bueno quedarse en espacios que nos hacen mal”, concluyó Juan Ignacio Delgado, aunque reconoció que cada realidad económica es distinta y el cambio debe planificarse con cuidado.

Cómo llegar a quienes toman las decisiones

Muchas veces pasa que este tipo de problemas no llegan a los dueños de las empresas o a quienes toman las decisiones estratégicas. “Entonces, ¿de qué manera podemos escalarlo? Hay que traducir el impacto que tiene esto en números. Bajar a tierra que el desgaste del equipo genera problemas de resultados, en la relación con clientes, en las relaciones interpersonales, en la productividad. Lo ponemos en números y a la larga se concreta el cambio de paradigma por el cual la salud mental ocupa un lugar estratégico”, explicó.

En ese sentido, Tu Terapia realizará el 22 de enero el webinar titulado “El dolor invisible: Por qué la salud mental ya es una decisión estratégica para las empresas”. Allí, encargados de RRHH, People Care y C-levels conversarán sobre qué pasa cuando el malestar no se nombra; por qué intervenir a tiempo cambia los resultados y cómo pensar el cuidado emocional desde una mirada estratégica y realista.