¿Es bueno andar descalzo? ¿Caminar descalzo en casa puede terminar en un resfrío, como nos solían advertir cuando éramos niños? Cada vez más especialistas en salud del pie aseguran que andar descalzo, lejos de ser perjudicial, puede aportar beneficios concretos a la musculatura, la postura y la circulación.
La podóloga española María Jesús, popular en redes sociales por sus contenidos de divulgación, lo resumió en una frase que se viralizó: “Andar descalzo no te va a resfriar”.
Según un artículo del sitio La Vanguardia, para la profesional caminar descalzo durante períodos breves estimula la musculatura del pie, una estructura compleja formada por 26 huesos, numerosos tendones, ligamentos y decenas de músculos. En cambio, el uso continuo de calzado, especialmente zapatos estrechos o con suelas muy rígidas, puede generar lo que algunos especialistas llaman una “hibernación” muscular: el pie deja de trabajar y pierde fuerza con el tiempo.
Beneficios de caminar descalzo
Andar descalzo, en superficies adecuadas, puede aportar varios beneficios para la salud:
- Fortalece la musculatura del pie y la pierna.
- Mejora la propiocepción, es decir, la conciencia del cuerpo en el espacio.
- Favorece una distribución más equilibrada del peso corporal, a diferencia de los zapatos de taco, que sobrecargan la parte delantera del pie.
- Estimula los receptores sensoriales de la planta del pie.
- Ayuda a prevenir lesiones y dolores asociados al uso constante de calzado inadecuado.
- Mejora la postura general al fortalecer la base de apoyo del cuerpo.
¿Andar descalzo provoca resfríos?
No. Así lo asegura la podóloga. Los resfríos son causados por virus, no por el contacto del pie con superficies frías. La creencia de que caminar descalzo enferma es un mito muy extendido, pero sin respaldo científico.
La sensación de frío en los pies puede resultar incómoda, pero no es la causa de una infección viral.
¿Cuánto tiempo conviene caminar descalzo por día?
La podóloga María Jesús recomienda entre 10 y 15 minutos diarios de caminata descalza en superficies seguras y limpias, como una alfombra, el piso de casa o el césped. No se trata de abandonar el calzado, sino de combinarlo con momentos sin zapatos para que el pie recupere movilidad.
Además, recomienda una serie de ejercicios para fortalecer los pies en casa:
- Caminar en puntas de pie durante un par de minutos.
- Caminar apoyando solo los talones, alternando con la punta.
- Recoger objetos pequeños con los dedos del pie (lápices, canicas, una toalla).
- Caminar sobre distintas texturas: madera, alfombra, césped, arena.
- Hacer flexiones de los dedos sobre una toalla para trabajar extensión y retracción.
Estos ejercicios activan el reflejo plantar, mejoran la propiocepción y fortalecen los músculos del pie en pocos minutos al día.
¿Quiénes no deberían andar descalzos?
A pesar de los beneficios, andar descalzo no es recomendable para todas las personas, señala la profesional en un artículo de Infobae. En estos casos es mejor evitarlo o consultar antes con un profesional:
- Personas con diabetes, por el riesgo de heridas no detectadas.
- Pacientes con artritis reumatoide.
- Personas con deformidades importantes del pie.
- Quienes tienen dolor persistente o patologías previas.
- En superficies sucias, irregulares o con riesgo de lesiones.
En estos casos, lo recomendable es mantener el uso de calzado adecuado y consultar con un podólogo antes de incorporar el hábito.