El acceso al tratamiento por adicciones se ha convertido en uno de los principales desafíos sanitarios y sociales en Uruguay. Miles de personas requieren asistencia, pero muchas no logran acceder debido a limitaciones económicas y estructurales del sistema de salud.

La brecha del sistema: atención inicial sin continuidad

El sistema sanitario uruguayo ofrece cobertura en etapas iniciales:

Consulta ambulatoria

Internación en crisis

Estabilización clínica

Sin embargo, estos dispositivos suelen cubrir apenas 30 días, un plazo insuficiente para procesos de recuperación complejos.

Especialistas advierten que la recuperación de una adicción requiere:

Continuidad terapéutica

Abordaje interdisciplinario

Trabajo familiar

Reinserción social

Interrumpir el tratamiento en etapas tempranas aumenta significativamente el riesgo de recaída.

Fondo de becas: una respuesta desde la sociedad civil

Frente a este escenario, la Fundación Manantiales impulsa un fondo de becas destinado a financiar tratamientos integrales para personas sin recursos.

Cada beca incluye:

Alojamiento y alimentación

Atención médica, psicológica y psiquiátrica

Terapias individuales y grupales

Actividades educativas y físicas

Acompañamiento permanente

Los tratamientos tienen una duración de 12 a 18 meses, lo que permite sostener procesos de recuperación más sólidos.

Participación del sector privado

La iniciativa busca involucrar a empresas como parte de la solución:

Financiamiento total o parcial de becas

Inversión en salud y reinserción social

Reducción de costos indirectos asociados al consumo problemático

El enfoque plantea que el tratamiento no es solo una cuestión sanitaria, sino también económica y social.

Impacto y demanda creciente

Con más de 30 años de trayectoria, la fundación ha acompañado a más de 8.100 personas en procesos de recuperación y atiende a unas 1.000 por año.

Sin embargo:

Más de 50 personas quedaron sin tratamiento en el último año

La demanda creció tras la pandemia

Actualmente, el objetivo es financiar 56 becas, en línea con la lista de espera existente.

Más que salud: una inversión social

Las adicciones impactan en múltiples dimensiones:

Salud física y mental

Vínculos familiares

Productividad laboral

Seguridad y sistema judicial

Por eso, ampliar el acceso al tratamiento se plantea como una inversión que reduce costos sociales a largo plazo.