Que un helado no contenga azúcar no significa necesariamente que sea una opción más saludable. Así lo advierte la nutricionista española Verónica Chazín, quien explicó que este tipo de productos suele incorporar edulcorantes para sustituir el azúcar y mantener una textura similar.

El consumo de helados aumenta durante los meses más cálidos, como los que se aproximan. Sin embargo, existen diferencias importantes entre sus composiciones y aportes nutricionales.

En declaraciones a la emisora madrileña COPE, Chazín señaló que los helados "sin azúcar" están especialmente indicados para personas que necesitan controlar su consumo de azúcar, como quienes tienen diabetes, pero no necesariamente ofrecen ventajas para el resto de los consumidores.

"Que un helado sea ‘sin azúcar’ no significa automáticamente que sea más saludable", sostuvo. Según explicó, estos productos suelen incorporar polialcoholes y otros edulcorantes para reemplazar el azúcar y conservar una textura similar.

La especialista también cuestionó que la eliminación del azúcar implique necesariamente una reducción significativa de las calorías, ya que los helados pueden contener cantidades importantes de grasa procedente de ingredientes como la nata y la leche.

Los posibles efectos de los edulcorantes

Chazín también se refirió a los efectos digestivos que pueden provocar algunos de los edulcorantes utilizados en estos productos. Según explicó, determinados polialcoholes no se digieren completamente en el intestino delgado y llegan al colon, donde son fermentados.

"Esto hace que muchísima gente, sobre todo si tiene problemas intestinales o un poco de hinchazón, se hinche mucho más, le entren muchos gases", señaló.

Por ese motivo, la nutricionista considera que no es necesario recurrir a productos "sin azúcar" cuando no existe una razón específica para hacerlo. En ese sentido, comparó la situación con otros alimentos destinados a personas con necesidades concretas: "Los helados sin azúcar son mejores para los diabéticos. El pan sin gluten es bueno para un celíaco, pero no para una persona a la que no le hace falta".

Un helado también puede formar parte de la alimentación

La recomendación no implica eliminar los helados de la alimentación. El Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas de España señala que es posible mantener hábitos saludables sin necesidad de ser estrictos en todo momento.

Desde esa perspectiva, consumir un helado ocasionalmente, como postre o durante una noche calurosa, no debería generar preocupación. Los especialistas también desaconsejan compensar los excesos puntuales del verano mediante dietas restrictivas o las llamadas "dietas milagro".

Como alternativa, la experta plantea el consumo ocasional de helados elaborados en casa, que permiten controlar los ingredientes utilizados.

Datos clave