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Un ratito más

¿Sos adicto al trabajo? Profesor de Harvard explica cómo "curarse"

Arthur Brooks es especialista en la ciencia de la felicidad y dio su testimonio como “workaholic” y su receta para salir de ahí.

02.09.2026 08:00

Lectura: 6'

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“Si el trabajo se ha convertido en una verdadera relación amorosa para ti, una que está desplazando a las relaciones reales, esa es una adicción que debemos abordar. Porque si no lo haces, terminarás solo”, asegura Arthur Brooks, catedrático de Harvard, autor de más de una decena de libros y conferencista internacional. En su podcast llamado “Office hours” dedicó un capítulo entero a la adicción al trabajo, un tema que considera de suma importancia y que afirma haber padecido durante mucho tiempo.

A la soledad que auguró para quienes no logren salir de este bucle de adicción laboral, Brooks le sumó la ansiedad y, muy probablemente, la depresión. Además, el autor la vinculó a lo que los investigadores sociales (como él) llaman “el divorcio gris”, que sucede cuando las parejas, aun después de 25 años de matrimonio, comienzan a no reconocerse y a encontrarse más a gusto con sus adicciones que con su compañero de vida.

“Cualquier adicción es, en realidad, una relación. Una de las razones por las que el alcoholismo separa a las parejas casadas es porque la pareja alcohólica está más enamorada de la bebida que de su esposo o esposa”, explicó en su podcast. “Estas son verdaderas relaciones de amor”, agregó.

De un workaholic a otro

El autor reconoció que él tiene “tendencias muy fuertes hacia la adicción al trabajo”. “En los primeros años de mi vida familiar, cuando mis hijos eran pequeños y mi esposa se iba a Barcelona a visitar a su familia y se los llevaba, yo pensaba: ‘Está bien, ahora voy a trabajar 16 horas al día”. Como si fuera un tipo muy divertido”, contó.

Brooks llamó la atención sobre el punto de que se suele tomar como algo “virtuoso” el hecho de trabajar mucho. “Pero no es virtuoso, es peligroso”, enfatizó.

“También lo he visto en formas aún peores (que él mismo) en las personas con las que he trabajado o a las que he entrevistado para mis libros. En una ocasión estaba entrevistando a un individuo increíblemente exitoso, algo mayor que yo y que ganaba muchísimo más dinero del que yo podría soñar. Es increíble lo exitosa que es esta persona. Provenía de orígenes humildes como emprendedor y yo sabía cómo había llegado a la cima: trabajando siete días a la semana, de 12 a 15 horas al día durante décadas, de forma obsesiva”, relató.

“Un adicto al trabajo de manual”, fue su resumen.

Foto: Magnific

Foto: Magnific

Cuando le preguntó sobre su vida, este famoso y megamillonario del que no da el nombre le dijo que cuando tenía 32 años se dio cuenta de que iba a ser rico. Entonces, Brooks le preguntó si en ese momento pensó que su vida iba a mejorar por ello y cuál creía que sería la mayor diferencia que notaría. “Lo pensó y respondió: ‘En realidad pensé que si me hacía rico, mi esposa me amaría’”. Poco después, le contó que eso no solo no sucedió, sino que ya no estaban juntos.

¿Cómo detectar la adicción al trabajo?

“Este es el punto que quiero destacar: si tienes un ídolo (dinero, poder, placer, fama, trabajo), tenderás a dotarlo de poderes mágicos para resolver tus problemas. Pensarás: ‘Si tan solo obtengo mil millones de dólares, el reconocimiento que deseo, o si trabajo lo suficientemente duro, entonces la gente me amará’. Pero no funciona. Sé que lo sabes intelectualmente, pero emocionalmente tal vez no”, explicó.

El autor mencionó cuáles son los tres signos clásicos de la adicción al trabajo:

  • “Trabajas durante tu tiempo libre: No te pagan por ese trabajo, no se espera que lo hagas, pero trabajas de todos modos”.
  • “Cuando no estás trabajando, estás pensando en el trabajo: Es en lo único que piensas. Te vas a dormir pensando en el trabajo y te despiertas pensando en el trabajo”.
  • “Siempre vas más allá de lo requerido: A veces quieres destacar porque eres excelente en lo que haces, pero hacerlo constantemente y por defecto se convierte en una excusa para encontrar alivio en ello”.

A esos puntos, le agregó cuatro signos que él identificó como señales de adicción:

  • Comportamiento defensivo y de ocultación: Al igual que un alcohólico esconde cuánto bebe de su cónyuge, si tú ocultas cuánto trabajas (por ejemplo, cerrando de golpe la computadora portátil cuando tu pareja entra a la habitación), es una señal clara de adicción.
  • Soledad creciente: Te sientes cada vez más solo porque nadie puede entender realmente la relación que tienes con tu trabajo.
  • Tu autoestima está atada al trabajo: Empiezas a medir tu valor como ser humano en función de lo bien que te va en tu empleo.
  • Impacto negativo en las relaciones: El trabajo comienza a afectar de manera dañina tus vínculos personales.

¿Cómo salir de la adicción laboral?

El catedrático de Harvard sostuvo que ser un adicto al trabajo es “incompatible con las relaciones íntimas saludables y casi siempre conduce a la infelicidad” y fue enfático al señalar que no hay soluciones mágicas. “No te voy a decir ‘simplemente deja de trabajar tanto’. Eso es tan ineficaz como decirle a alguien con problemas de alcoholismo que debería beber menos”, indicó.

“La adicción al trabajo es un comportamiento compulsivo que se intensifica y va más allá de tu capacidad de controlarlo. Para solucionarlo, debes entender la patología detrás de ello”, afirmó.

Si te interesa conocer los detalles sobre las causas, aquí en el video las explica Brooks.

Pero si el interés pasa por buscar una salida, el autor recomienda tres pasos para comenzar:

  1. Enfrentar la verdad: Analizar de dónde viene este problema y enfrentarlo con honestidad. “Date cuenta de que tienes un guion en tu cabeza que dice que no eres digno de ser amado tal como eres”, señaló.
  2. Dar lo que más deseás recibir: “Tú quieres amor. Los humanos existimos para amar y ser amados. Si realmente lo quieres, deja de intentar ganártelo. Empieza a darlo en su lugar”, recomendó y aseguró que “funciona como magia”.
  3. Hacer planes para cambiar: “Esto requiere mucha planificación, resolución y estrategia. Podría significar planificar un cambio de carrera, establecer una fecha de jubilación temprana o programar viajes de fin de semana sin tecnología. Además, requiere pedirles a las personas que te aman que te hagan rendir cuentas”.