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¿Por qué los abuelos repiten las mismas historias? La psicología apunta una buena razón

Pese a contar con una larga andadura en la vida, eligen un puñado de episodios. Y no se trata de que estén anclados al pasado.

18.08.2026 14:26

Lectura: 6'

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En 1951, el historietista español Vázquez—autor del famoso "Anacleto, agente secreto"— creó una historieta en la que reflejaba de forma chusca las vicisitudes de una familia urbana en aquellos tiempos de auge del franquismo.

Así nacieron los Cebolleta, y entre ellos uno de sus personajes más entrañables: el abuelo, siempre barbudo y gotoso, que perseguía a todos para contarles una y otra vez sus “batallitas” de juventud

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En realidad, Vázquez no inventó nada, solo incluyó en su historieta un arquetipo muy extendido: el del anciano que aburre contando una y otra vez las mismas historias.

Esta costumbre no significa que el abuelete en cuestión esté senil, o que haya elegido vivir anclado al pasado. Ni tampoco que haya olvidado el resto de su vida a excepción de esos pocos relatos. Se trata más bien pasar en limpio, de dejar en destaque —para el prójimo y para sí mismos— aquello por lo que quieren ser conocidos y recordados.

Un artículo publicado esta semana en el matutino porteño Clarín señala que en la década de 1960, el psiquiatra Robert Butler introdujo el concepto de "revisión de vida", un proceso mediante el cual las personas mayores repasan acontecimientos, decisiones y pérdidas de su pasado para encontrarles un significado.

Para Butler, recordar no consistía únicamente en volver sobre acontecimientos anteriores, sino en organizar la propia experiencia y construir una visión coherente de la vida. Este proceso podía contribuir a la aceptación, la sensación de continuidad personal y, eventualmente, al desarrollo de una forma de sabiduría.

Por eso, que una persona mayor hable con frecuencia de su pasado no significa necesariamente que esté atrapada en él. La revisión de la propia historia puede formar parte del desarrollo psicológico durante la adultez avanzada.

¿Por qué siempre las mismas historias?

Una característica llamativa de la reminiscencia es que algunas experiencias aparecen repetidamente, mientras que décadas enteras de la vida apenas son mencionadas.

La psicología utiliza el concepto de "pico de reminiscencia" para explicar esta tendencia. Se trata de un fenómeno por el cual los recuerdos autobiográficos más intensos tienden a concentrarse en el período comprendido aproximadamente entre los 10 y los 30 años.

Durante esas etapas suelen producirse acontecimientos que contribuyen especialmente a definir la identidad: el primer empleo, los primeros vínculos amorosos, el matrimonio, el servicio militar, la independencia del hogar y otras experiencias consideradas hitos personales.

Según una investigación citada de la Universidad Queen's, el 87 por ciento de las historias que los adultos mayores cuentan repetidamente procedería precisamente de ese período de la vida.

El psicólogo Jeffrey Webster, por su parte, desarrolló una escala para estudiar las funciones de la reminiscencia e identificó, entre otras, dos particularmente relevantes: la reafirmación de la identidad y la transmisión de enseñanzas.

Así, cuando una persona repite una historia sobre una experiencia en la que fue especialmente valiente, perseverante o capaz de superar una dificultad, el relato puede transmitir mucho más que el acontecimiento en sí. El mensaje implícito puede ser: "Fui valiente. Recuérdenme así".

Historias que se convierten en legado

La repetición también puede funcionar como una forma de seleccionar qué aspectos de una vida serán recordados por los demás. Según la investigación mencionada, las personas pueden conservar un conjunto relativamente reducido de historias que terminan convirtiéndose en una especie de representación resumida de su trayectoria.

Además, los relatos no necesariamente se cuentan de la misma manera a todos los interlocutores. Las historias pueden seleccionarse de acuerdo con quién escucha, como si determinados recuerdos fueran destinados específicamente a determinadas personas.

Con el paso del tiempo, esas anécdotas pueden dejar de pertenecer exclusivamente a quien las protagonizó. Los familiares aprenden los detalles, conocen los remates y comienzan a repetirlas en reuniones, contribuyendo a que las historias continúen circulando incluso entre generaciones.

Repetición no significa necesariamente demencia

La reiteración de recuerdos también debe diferenciarse de los problemas asociados al deterioro cognitivo. Repetir una anécdota conocida, manteniendo la coherencia del relato y reconociendo a los interlocutores, no constituye por sí mismo una señal de demencia.

En una reminiscencia saludable, la persona puede mantener el hilo de la historia, identificar a quienes la escuchan y expresar emociones acordes con el recuerdo.

En cambio, la aparición de otros signos, como desorientación temporal, dificultades para realizar tareas cotidianas, cambios importantes de conducta o una pérdida marcada de coherencia, puede requerir una evaluación médica.

Las historias que un adulto mayor repite durante años pueden ser, en definitiva, mucho más que simples anécdotas. Pueden funcionar como piezas con las que reconstruye su identidad y como una forma de transmitir a los demás aquello de su vida que considera importante conservar.

Al repetirlas, también puede estar asegurándose de que las nuevas generaciones conozcan esas experiencias y las mantengan vivas cuando él o ella ya no pueda contarlas.

“Cuando se acerca el fin, ya no quedan imágenes del recuerdo; solo quedan palabras”, escribió Jorge Luis Borges en su cuento El Inmortal. Por ello, es comprensible que, ante la cercanía del final, demos en pulir, fijar y perfeccionar ese patrimonio intangible.

Datos clave
  • Robert Butler, 1960El psiquiatra introdujo el concepto de 'revisión de vida', proceso en que los mayores repasan su pasado para encontrarle significado.
  • Pico de reminiscenciaLos recuerdos más intensos se concentran entre los 10 y 30 años, período donde ocurren acontecimientos que definen la identidad.
  • 87% de historiasSegún la Universidad Queen's, ese porcentaje de relatos que adultos mayores repiten proviene del período entre 10 y 30 años.
  • Función de la repeticiónLas historias reiteradas sirven para reafirmar la identidad y transmitir enseñanzas, no indican deterioro cognitivo.
  • Legado familiarLos relatos repetidos se convierten en representación de la trayectoria vital y pasan a circular entre generaciones.
  • No es demenciaRepetir anécdotas manteniendo coherencia y reconociendo interlocutores no constituye señal de deterioro cognitivo.