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Más vale prevenir

¿Pastillero sí o no? Hay remedios que no conviene sacar del blíster y pocos lo saben

No todos los medicamentos se pueden pasar a un pastillero por cuestiones de humedad o luz, entre otras. Qué dicen los que saben.

04.08.2026 07:00

Lectura: 6'

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Esta escena, seguramente, se repite en muchas casas los domingos por la noche. Un pastillero abierto arriba de la mesa, varias cajas de medicamentos y una lista que ordena cuántas van en cada día y cómo repartirlas entre mañana y noche. Y si van fraccionadas o no. La semana ordenada, la salud agradecida, pero, aunque no es un dato muy conocido, hay un grupo de medicamentos que, apenas salen del blíster, empiezan a perder algo que no se ve ni se huele.

La discusión se reactivó en las últimas semanas a partir de una publicación de la farmacéutica argentina Verónica Olmos, que se hizo viral en redes y que otros profesionales de la salud y portales de varios países replicaron. El punto central es que el envase de un medicamento cumple una función de protección y, a veces, aunque no sea lo más cómodo, es mejor que se mantenga en uso.

Entrevistada en Radio Nacional de Argentina luego de que el video superara el millón de visualizaciones, la profesional contó algunos detalles más del tema. “El uso del pastillero en realidad es un recurso que apareció para evitar los olvidos en la toma de la medicación, pero tiene un riesgo asociado, que es que el medicamento pierda su eficacia”, dijo.

Según explicó, la cubierta de color protege al medicamento de la luz y la cubierta de aluminio, de la temperatura y la humedad. “Al retirarlo del blíster y colocarlo en el pastillero, perdemos esa protección que viene de la fábrica del laboratorio”, señaló.

Sus dichos coinciden con lo que explica el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de España en su guía sobre conservación doméstica, donde además agregan un dato no muy grato: las alteraciones no avisan. No siempre hay cambio de color o de olor, y el único indicio suele llegar después, cuando el medicamento ya no hace efecto.

Qué indica el color del blíster y qué no

Cuando el empaque es transparente y permite ver el comprimido, dijo Olmos, el medicamento generalmente no tiene una sensibilidad extrema a la luz y puede ir al pastillero. En cambio, los envases amarillos, ámbar u opacos suelen corresponder a medicamentos fotosensibles.

“Mucho cuidado con los blísteres que vienen totalmente sellados, que son de aluminio. Además de ser sensibles a la luz, lo son a la humedad y a la temperatura. Por lo tanto, los medicamentos que vienen en este tipo de blíster no se pueden colocar en el pastillero”, afirmó.

Si bien lo que dice Olmos es una orientación desde el conocimiento específico y que vale la pena tomar en cuenta, también hay que recordar que no se trata de una indicación médica ni de pensar que todas las pastillas que tomamos del pastillero hasta ahora no sirvieron. Es una recomendación y conviene conocerla para mejorar la seguridad de los medicamentos en casa.

Lo que se pierde cuando se corta el blíster

Hay un segundo riesgo, menos evidente al sacar los medicamentos del blíster. Este trae impresa información que desaparece cuando el comprimido queda suelto en un casillero. Entre ellas, la fecha de vencimiento, el nombre del medicamento y la dosis. Olmos lo ilustró con un caso frecuente: “Hay pacientes que toman una dosis de la misma droga en la mañana y otra en la noche, y si nosotros cortamos el blíster, esa información queda incompleta y no estamos seguros de lo que estamos administrando. Son detalles muy sutiles”.

Pastilleros. Foto: Freepik

Pastilleros. Foto: Freepik

Esto afecta sobre todo cuando se preparan pastilleros para tiempos prolongados o cuando se cortan blísteres para llevar medicación en la cartera o el bolso, por ejemplo. Si pasan meses y no los usamos, luego no sabemos si ya vencieron o, quizá, ni siquiera se vea el nombre.

Los que conviene dejar en su envase

Según las recomendaciones que realizó en 2025 la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (Sefac), estos son los medicamentos que no conviene poner en pastillero:

  • Los que necesitan heladera, entre 2 y 8 °C.
  • Los comprimidos efervescentes, sublinguales y bucodispersables, muy sensibles a la humedad.
  • Los fotosensibles.
  • Las cápsulas de liberación modificada o recubiertas.
  • Todo lo que no sea sólido y oral: jarabes, gotas, polvos, granulados, parches.

El caso de las cápsulas blandas es particular y Olmos lo explicó: “Son de muy rápida disolución, no podemos sacarla del blíster hasta el momento de consumirlas”. Y aunque no lo dijo, aquí un detalle de sentido común: no abrir las cápsulas, tomarlas directamente como se presentan.

Partir un comprimido no siempre es inocuo

Hay casos de pacientes que toman cuarta o media pastilla de tal o cual medicamento y el fraccionamiento hay que hacerlo con cuidado y atención. En las cajas hay tres siglas que suelen pasar desapercibidas, porque no se conoce su significado:

- XR que significa liberación extendida

- LP que quiere decir liberación prolongada

- AP, que es acción prolongada.

Ellas indican que el principio activo fue diseñado para liberarse de forma gradual. “Estos son productos que tienen una liberación especial y por ningún motivo se pueden fraccionar”, advirtió Olmos. Cortarlos, triturarlos o abrirlos modifica la manera en que el cuerpo absorbe la droga.

Cuánto tiempo puede estar afuera

Olmos aclaró que si el pastillero se arma para un plazo de unos 4 o 5 días, o como máximo una semana, no se genera una complicación mayor. Por su parte, el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de España es más flexible: considera que armar la medicación semanal ahí, por una semana o dos, no suele ser problema si las condiciones de guardado son buenas.

Esto hace pensar que no sería muy buena idea utilizar un pastillero para todo el mes, por ejemplo. Sin embargo, no hay una indicación precisa sobre cuántos días puede estar un medicamento fuera de su blíster sin perder su eficacia.

Además, hay que tomar en cuenta el tipo de pastillero que se use: ¿Es hermético? ¿Protege contra la humedad? ¿Protege contra la luz y el calor? ¿Dónde lo guardamos?

Lo mejor, en todo caso, es consultar primero con el médico o con un farmacéutico de confianza. 

Dónde guardar el pastillero

 Lejos de la luz directa, de la humedad y de los saltos de temperatura. Eso descarta lugares habituales:

  • El baño, por el cambio de humedad y temperatura que produce ducharse.
  • La cocina, por el vapor, el fuego y el calor de los artefactos.
  • La guantera o el baúl del auto, donde la temperatura se va a los extremos.

Lo mejor puede ser el dormitorio o el living, fuera del alcance de los niños y las mascotas.