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Atención plena

¿Mindfulness en las aulas uruguayas? Una propuesta incluida en la educación emocional

Un libro recién editado repasa la iniciativa que busca incluir educación emocional en la currícula y suma atención plena como herramienta.

06.08.2026 07:30

Lectura: 7'

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 En 2019, una docente española especializada en educación emocional pasó una temporada trabajando en el barrio Borro, en Montevideo, y esa experiencia, según cuenta en el libro Educación emocional. De la teoría a la práctica, reordenó sus prioridades y puso al mindfulness entre sus herramientas para la vida y la profesión. “La visión de las luchas y desafíos diarios de las personas que habitan ese entorno marginado suscitó en mí una profunda empatía y una urgencia por contribuir al bienestar de los demás. Sentí que estas personas merecían más oportunidades y reconocimiento en sus vidas”, escribió.

Quien firma esas líneas es Ester Torrents, docente formada en la Universidad de Barcelona, experta en mindfulness e integrante del equipo académico del programa Bambú, que funciona en Uruguay desde el año 2017, dentro de la órbita de la Universidad de Montevideo. El texto pertenece al capítulo que escribió para el libro que acaba de publicar Santillana en Uruguay y que coordinó la maestra y doctora en Educación Carmen Albana Sanz, impulsora de la inclusión de la educación emocional en la currícula local.

El mindfulness como herramienta

Aquel viaje, contó Torrents, fue el que inició su “camino hacia la conciencia emocional, la educación emocional y el autocuidado”. La pregunta que se hizo entonces era qué podía hacer para “generar un impacto positivo”. No lo tenía claro al principio, hasta que, según relató, “el mindfulness emergió como una guía potencial en ese viaje”. Se anotó en un curso de reducción de estrés basado en atención plena —conocido por su sigla en inglés, MBSR—, que no solo le ofrecía prácticas para gestionar el estrés, sino que promovía una forma de vida más consciente y compasiva.

Entre los pilares del mindfulness, la autora habla de la presencia y señala que su práctica “mejora el bienestar, reduce la ansiedad y la hostilidad, además de fortalecer el sistema inmune”. “Investigaciones han demostrado que estar presente en el momento reduce el estrés y aumenta la satisfacción general con la vida”, indica en el libro, que se presenta este jueves,

Ella habla de “la revolución de la atención plena” y definió a esta técnica “como una melodía nueva y enigmática que se puede definir como la capacidad de prestar atención de forma deliberada, con intención, en el momento presente y suspender los juicios y prejuicios”.

Por qué lo vincula con la educación emocional

“La práctica del mindfulness es fundamental en el contexto de la educación emocional, ya que promueve una mayor conciencia y regulación de nuestras percepciones y emociones. Según el autor Rafael Bisquerra Alzina, una de las competencias emocionales esenciales es la conciencia emocional, que implica reconocer y entender nuestras propias emociones. Al entrenarnos desde el mindfulness para observar nuestras reacciones sin juicio, directamente fortalecemos esa competencia que nos permite una comprensión más profunda y una gestión más efectiva de nuestra respuesta emocional”, planteó Torrents.

Y además, bajó esas características al aula y las tradujo en herramientas concretas a aplicar. “Enseñar a los estudiantes a practicar mindfulness los ayuda a desarrollar habilidades cruciales para la vida, como la capacidad de suspender juicios, reflexionar antes de actuar y considerar múltiples perspectivas en situaciones difíciles. Esto no solo mejora su bienestar emocional, sino que también facilita un entorno de aprendizaje más positivo y empático”, escribió.

Para la educadora, “con el mindfulness los estudiantes aprenden a enfrentar los desafíos con una mente abierta y equilibrada, lo que es vital para su desarrollo personal y social”. Y el efecto, afirmó, excede lo individual: “La integración de mindfulness en la educación emocional no solo beneficia a cada estudiante en el plano personal, sino que también contribuye a crear comunidades escolares más armoniosas y resilientes”.

Foto, Gaston Britos / Focouy

Foto, Gaston Britos / Focouy

Sus dichos en el libro se enmarcan en un momento en que los maestros uruguayos vienen siendo blanco de agresiones por parte de madres y padres de alumnos.

Un espacio entre el estímulo y la respuesta

“A partir de las cuatro emociones básicas (miedo, rabia, tristeza y alegría), aprendí a tomar conciencia de lo que me sucedía, a identificar y comprender lo que sentía. A partir de ese conocimiento, a encontrar estrategias que me permitieran lograr una sensación de bienestar”, relató Torrents y eso es lo que propone trasladar a los alumnos uruguayos.

Sobre el proceso de aprendizaje, escribió: “El mindfulness desempeña un papel crucial”, porque al practicarlo “se cultiva la capacidad de observar las emociones a medida que surgen sin dejarse arrastrar por ellas”.

Una de las prácticas que componen la disciplina es la respiración consciente, “una técnica fundamental que crea un espacio entre el estímulo y la respuesta”. Eso, explicó, “permite a los estudiantes procesar sus emociones de manera más calmada y deliberada. Bisquerra Alzina enfatiza la importancia de la regulación emocional en la educación y la respiración consciente es una herramienta efectiva para lograrla”.

Cuatro estrategias de mindfulness para el aula

“Integrar el mindfulness en el currículum escolar puede tener un impacto significativo en el desarrollo emocional de los estudiantes”, sostuvo Torrents, que enumeró cuatro propuestas posibles para integrar:

  1. Implementar breves sesiones diarias de meditación al inicio y al final del día escolar para ayudar a los estudiantes a centrar su atención y a regular sus emociones.
  2. Incluir ejercicios de respiración consciente durante momentos de transición o antes de actividades estresantes como exámenes, ya que resulta muy beneficioso para la gestión emocional y la consiguiente toma de decisiones y acciones.
  3. Animar a los estudiantes a llevar una bitácora o diario emocional donde puedan registrar y reflexionar sobre sus emociones diarias; este es también un recurso práctico para acompañar el proceso de educación emocional.
  4. Capacitar a los profesores en técnicas de mindfulness y educación emocional, lo cual es fundamental para que puedan guiar a los estudiantes de manera efectiva en su proceso de aprendizaje socioemocional.

Qué pasa con el aprendizaje

La especialista señala en su capítulo del libro que hay investigaciones en neurociencia cognitiva, como las realizadas por la española Nazareth Castellanos, que demostraron que “la práctica de mindfulness tiene efectos profundos en el cerebro, especialmente en áreas relacionadas con la atención, la regulación emocional y la resiliencia luego de situaciones de alto estrés”.

Y la educación emocional lo complementa. “Se centra en enseñar a los estudiantes a reconocer, comprender y regular sus emociones. Esto no solo mejora su bienestar emocional, sino que también tiene efectos positivos en su capacidad de aprendizaje. Cuando los estudiantes aprenden a gestionar sus emociones, pueden concentrarse mejor, persistir en tareas desafiantes y mantener una actitud positiva hacia el aprendizaje”, escribió Torrents.

El escenario uruguayo

La educación emocional lleva una década de trabajo en Uruguay fuera de los programas oficiales de la educación pública. Albana Sanz, coordinadora del libro y una de sus principales impulsoras, dijo a Montevideo Portal hace pocos meses que su inclusión “no es ninguna moda”, sino “una acción educativa continua y sistemática”. Un proyecto de ley impulsado por ella tuvo media sanción en el Senado en 2024 y cayó con el cambio de legislatura, y se volvió a impulsar en esta legislatura, pero aún sin avances.

En Uruguay, muchos maestros se han formado ya en educación emocional y vienen integrándola a sus clases, pero de modo particular. Existen cursos, incluso uno brindado por la propia Albana Sanz, pero son privados y arancelados. Una de las cosas que propone el proyecto de ley es que se incluya la formación de docentes en estas capacidades para sumar a la enseñanza de los más chicos.