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¿Los Simpson lo hicieron de nuevo? Salud bucal y mortalidad de Springfield a la vida real

Encías Sangrantes Murphy murió en la serie tres años antes de que apareciera el primer estudio que vincula enfermedad periodontal y muerte.

10.08.2026 07:30

Lectura: 6'

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En 1995 Lisa Simpson perdió a su mentor, el músico de jazz que todos en Springfield conocían como Bleeding Gums Murphy (algo así como Encías Sangrantes Murphy). El saxofonista murió en una cama de hospital y se convirtió en el primer personaje recurrente de la serie en morir en pantalla. Tres décadas después, esa muerte terminó siendo el punto de partida de un artículo en una revista científica con revisión de pares que habló sobre periodontitis.

En el artículo científico publicado y titulado “Los Simpson lo hicieron de nuevo. La periodontitis y la pérdida dentaria predicen la mortalidad en Springfield” los investigadores informan que revisaron 150 personajes humanos recurrentes a lo largo de más de 30 años de episodios para responder una pregunta deliberadamente absurda: ¿los que tienen las encías enfermas o a los que les faltan dientes se mueren antes?

La idea, que empezó con algo de humor y terminó consolidándose como un estudio con fuerte reflejo en “el mundo real”, fue de Praveen Sharma y Thomas Dietrich, de la Facultad de Odontología de la Universidad de Birmingham, y se publicó en el Journal of Periodontal Research. Según el comunicado difundido por la Universidad de Birmingham esta semana, tras ajustar por tabaquismo, obesidad, ingresos, etnia y sexo, los personajes con periodontitis o pérdida de piezas dentales tuvieron un riesgo de muerte 23 veces mayor que el resto.

Además, el tabaquismo y la obesidad abdominal también aparecieron asociados a una mayor mortalidad dentro del universo animado. Y cualquier similitud con la vida real no es mera coincidencia.

Cómo se estudia la boca de un dibujo animado

El punto de partida fueron 200 personajes. De esa lista se descartaron los que no eran recurrentes, los que no eran humanos, los que funcionaban como ficción dentro de la ficción y los históricos, hasta llegar a los 150 que entraron al análisis, informa la Universidad.

Los datos sobre estado bucal, muertes y factores de confusión salieron de fuentes públicas: archivos de episodios y bases de datos mantenidas por fans, según detalla el propio artículo. La periodontitis fue autorreportada por los personajes —el caso de Murphy es el más evidente— y la pérdida dentaria la evaluaron los autores mirando imágenes de Google.

Ahí está la broma, y ahí está también el argumento. “Cuando nos dimos cuenta de que la muerte de Bleeding Gums Murphy aparecía tres años antes de uno de los primeros estudios publicados que vinculaban la enfermedad periodontal con la mortalidad, no pudimos resistirnos a preguntar si ‘Los Simpson lo habían hecho de nuevo’”, dijo Sharma, autor principal y profesor asociado de Odontología Restauradora en Birmingham. Ese primer estudio del mundo real se publicó en 1998; la muerte de Murphy salió al aire en 1995.

El chiste viene con advertencia incluida

Sharma fue explícito sobre el alcance de los resultados: “Los hallazgos son, por supuesto, completamente ficticios y no deberían usarse para guiar la práctica clínica ni en nuestro universo ni en el de Los Simpson”. Y agregó que el estudio usa el humor para poner la lupa sobre un área de investigación real e importante, la relación entre salud bucal, inflamación y salud sistémica.

Dietrich, coautor y profesor de Cirugía Oral, lo formuló de manera parecida: “Detrás del humor hay un mensaje serio: hay evidencia sustancial de que la salud bucal está estrechamente conectada con nuestra salud general, pero estudiar esas relaciones es complejo”. Llevar la pregunta a un universo animado, explicó, les permitió ilustrar algunas de esas dificultades metodológicas de forma accesible.

En el artículo que publican en la Universidad sostienen que se pueden construir narrativas estadísticas convincentes a partir de datos frágiles, “sobre todo cuando los números son demasiado hermosos como para ignorarlos”.

Qué se sabe sobre encías y mortalidad

Fuera de Springfield la asociación existe, aunque los números son mucho más modestos. Los autores recuerdan que, en nuestro universo, la periodontitis se asocia con otras enfermedades crónicas no transmisibles como diabetes y enfermedades cardiovasculares, y, en última instancia, con un aumento de la mortalidad por todas las causas.

El mecanismo biológico que se propone, resumido de manera simplificada por los propios autores, es la diseminación de bacterias, productos bacterianos o moléculas proinflamatorias desde las lesiones de la encía hacia otros sistemas del organismo.

La complejidad que menciona Dietrich va por ahí: quien llega a una periodontitis avanzada suele acumular a la vez tabaquismo, dificultades de acceso a la atención odontológica y otras enfermedades de base, de modo que aislar el peso específico de la encía exige diseños cuidadosos y muestras grandes. Nada parecido a 150 dibujos animados.

Su colega, Sharma, dejó planteado cuál sería el paso siguiente en el universo real: investigación mejor y más cuidadosa sobre la periodontitis y sus implicancias para la salud general, “con definiciones robustas, resultados apropiados y métodos estadísticos sólidos”. Si el artículo lograra que la gente se interesara más por su salud bucal, o ayudara a los investigadores a explicar por qué estos estudios son tan difíciles de hacer, dijo, ya habría cumplido su propósito, sostienen.

Las encías de los uruguayos, en datos de hace 15 años

En Uruguay los datos más completos sobre salud bucal están siendo actualizados en este momento. El retrato más completo sigue siendo el Primer Relevamiento Nacional de Salud Bucal en población joven y adulta, que la Facultad de Odontología de la Udelar realizó entre 2010 y 2011. Pero ahora (desde 2025) esa casa de estudios está trabajando en la Encuesta Nacional de Salud Bucal, que hace pocas semanas llegó a Montevideo y Canelones después de haber relevado buena parte del interior.

Freepik

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La odontóloga y docente Fiorela Apelo, integrante del equipo a cargo, explicó a Montevideo Portal que el trabajo responde a lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud: la indicación es hacerlo cada diez años y Uruguay viene retrasado.

El operativo mide caries, periodontitis, lesiones de mucosa, necesidad de prótesis y maloclusiones sobre una muestra representativa que abarca barrios de todos los estratos socioeconómicos. Los encuestadores tocan timbre con vestimenta y carné identificatorio, y llevan un código QR para chequear sus datos en la web de la facultad.

El examen se hace en el hogar, dura quince minutos, la participación es voluntaria y los datos son confidenciales. Si la persona tiene dudas o necesita tratamiento, el equipo la orienta, aunque no la deriva. Por ahora no se adelantan resultados. Apelo indicó que los primeros datos estarán disponibles a fines de este año o a principios de 2027.