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Tres cosas hay en la (mala) vida

“Las personas que no son felices comparten tres cosas”: reflexión de un viejo psiquiatra

Con décadas de profesión en sus espaldas, el español Jesús de la Gándara ofrece tres claros indicadores de la desdicha.

22.06.2026 14:45

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Tras décadas de experiencia clínica y miles de consultas, el psiquiatra español Jesús de la Gándara sostiene que muchas personas que no logran alcanzar el bienestar emocional comparten tres sentimientos fundamentales: impotencia, inutilidad e infortunio.

En una entrevista con la plataforma educativa Aprendemos Juntos, el especialista, de 70 años, explicó que esta conclusión surgió de la observación directa de sus pacientes y no de una teoría académica. "Sentándome delante de miles y miles de personas aprendí que compartían tres cosas", afirmó.

Según De la Gándara, el primero de estos sentimientos es la impotencia, una percepción que lleva a las personas a creer que han perdido la capacidad de influir sobre su propia vida. Problemas de salud mental, situaciones personales complejas o el estrés pueden alimentar la sensación de que ningún esfuerzo será suficiente para cambiar la realidad.

El segundo factor es la inutilidad. El psiquiatra señala que muchas personas desarrollan una visión negativa de sí mismas y de sus capacidades. "No valgo, no sirvo, me pongo a hacer las cosas y me salen mal", resumió. Esta forma de pensar erosiona la autoestima y hace que cada dificultad parezca confirmar esa percepción.

A ello se suma el sentimiento de infortunio, caracterizado por la creencia de que la vida siempre juega en contra y que las oportunidades benefician a otros. Esta visión puede favorecer una actitud pasiva frente a los acontecimientos, al considerar que todo depende exclusivamente del destino.

La propuesta para superar esos obstáculos

Frente a estos tres estados emocionales, De la Gándara explicó que durante años buscó una forma de ayudar a sus pacientes a transformarlos en cualidades positivas.

La impotencia, sostuvo, debe convertirse en fortaleza. Más que resistencia psicológica, se refiere a la capacidad de afrontar la adversidad, manejar el estrés y recuperar la sensación de control sobre la propia vida.

En el caso de la inutilidad, propone sustituirla por la fecundidad, entendida como la posibilidad de aportar algo valioso a los demás y dejar una huella positiva en el entorno. "Dejar en la vida algo más de lo que tú recibiste", expresó, según recoge The Objective.

Respecto al infortunio, considera que puede transformarse en fortuna, aunque aclara que no habla de suerte en sentido estricto. Para el especialista, existe una diferencia entre esperar que las cosas ocurran por azar y prepararse para aprovechar las oportunidades cuando aparecen.

"Hay dos tipos de fortuna", señaló. Una depende de circunstancias que escapan al control de las personas; la otra se construye mediante el trabajo, el estudio y la preparación.

El papel de la serendipia

En este contexto, el psiquiatra introdujo el concepto de serendipia, utilizado para describir descubrimientos o éxitos inesperados que suelen atribuirse a la casualidad.

Sin embargo, De la Gándara considera que estas oportunidades rara vez benefician a quienes no están preparados para reconocerlas. A su entender, las circunstancias favorables pueden presentarse ante cualquiera, pero solo quienes han desarrollado conocimientos, habilidades y capacidad de observación están en condiciones de aprovecharlas.

Por ello, concluye que la llamada "chiripa" solo favorece realmente a quienes están listos para identificar la oportunidad cuando se presenta.