Contenido creado por María Noel Dominguez
Modo saludable

Mentías cuando me decías

“Las mentiras que tu cerebro te está contando”: neuróloga explica cómo descubrirlas

Excusas o creencias arraigadas nos llevan a pensar que algunas cosas son de una determinada forma, pero en realidad se pueden cambiar

19.02.2026 08:28

Lectura: 3'

2026-02-19T08:28:00-03:00
Compartir en



“La mayoría de las veces no luchamos contra enfermedades, luchamos contra narrativas internas equivocadas”, dice la neuróloga Cici Feliz, oriunda de República Dominicana y radicada en España, y desmonta varios mitos respecto a frases que “nos dice” nuestro cerebro y elegimos pensar que son ciertas, aunque no sea así.

En su cuenta de Instagram, la doctora, que se ha hecho popular con la divulgación científica, apunta que el cerebro “nos habla todos los días”, pero que la pregunta central que hay que hacerse es: “¿Estamos escuchando o justificando?”.

Las mentiras que nos contamos

-         “Estoy cansada porque trabajo mucho”. Esta frase, muy escuchada sobre todo en estos tiempos de hiperexigencia, es una de las mentiras que nuestro cerebro fabrica para justificar un comportamiento altamente nocivo para el cuerpo y la mente.
La neuróloga lo explica así: “Estás agotada porque no descansas mentalmente nunca. Tu cerebro no se fatiga por hacer cosas. Se fatiga por no desconectar jamás”.

-         “Yo funciono mejor bajo presión”. Otra de las grandes ideas que nos inventamos las personas, sobre todo cuando nos encanta dejar todo para el último momento. Cuando hay que correr para cumplir con una fecha o llegar a un objetivo, optamos por creer que todo saldrá mejor de esa forma.
Sin embargo, la doctora Feliz apunta que “tu cerebro se adapta al estrés, pero adaptarse no significa que no esté pagando factura. La hiperactivación constante reduce claridad mental”. Y esto se asocia con una verdad ya comprobada científicamente: el multitasking no existe.


-         “Soy mala para concentrarme”. Las constantes notificaciones y estímulos externos que recibimos actualmente, seguro harían distraer al campeón mundial del enfoque. Pero más allá de eso, la neuróloga explica que en realidad no se trata de una cualidad personal, sino de un entrenamiento al que venimos sometiendo a nuestro cerebro y a la respuesta química asociada. “Has entrenado tu cerebro para distraerse. Cada notificación es una microrecompensa dopaminérgica. La concentración también se entrena”, afirma.

-         “Soy muy emocional”.  El hecho de manifestar emociones, de tener descargas como el llanto o la necesidad de descansar para bajar las revoluciones, suele estar mal visto. Entonces, cuando ocurre, las personas lo justifican. Sin embargo, lo que dice la medicina es que “tu corteza prefrontal está agotada y tu sistema límbico está tomando el mando. Eso no es personalidad, es sobrecarga”.


-         “Es normal olvidarse de cosas con la edad”. Otro justificativo que solemos escuchar en personas que están acercándose a la tercera edad. Sin embargo, no siempre es así y hay que observar caso a caso. La doctora Feliz apunta que “normalizar sin observar es una forma elegante de negación”.

-         “No tengo tiempo para cuidarme”. Una cosa es querer algo y otra, ponerlo en práctica. Y todos sabemos que la búsqueda de excusas para empezar la dieta o el gimnasio no tiene límites. Sin embargo, la neuróloga despeja ese mito de que no hay suficiente tiempo para ocuparnos de lo que realmente importa. “Tienes tiempo”, dice ella y agrega: “Lo que no tienes es prioridad cerebral. Tu agenda refleja lo que tu cerebro considera importante”.