Contenido creado por María Noel Dominguez
Modo saludable

Más real

“Felicidad es no querer ser feliz”: la definición del lama uruguayo Khenpo Rinchen

Lo que hoy nos venden como felicidad son solo “una breve distracción de nuestro estado de miseria”, dijo

13.01.2026 08:13

Lectura: 4'

2026-01-13T08:13:00-03:00
Compartir en

La búsqueda de la felicidad terminó siendo una fuente de infelicidad, ansiedad y estrés en nuestros días. Estamos constantemente bombardeados por imágenes, mensajes e invitaciones a hacer y tener cosas que nos permitirán alcanzar el “éxito” y ser felices. Sin embargo, las cifras de depresión, estrés y ansiedad nunca fueron tan altas.

Quizá el problema no es que no hayamos cumplido con todos los requisitos para alcanzarla, sino que la estamos buscando de una forma errada. Así, al menos, lo plantea el lama Khenpo Rinchen Gyaltsen, nacido en Uruguay y radicado en España.

“Felicidad es no querer ser feliz. Felicidad es no desear algo diferente”, dijo en el podcast “Lo que tú digas”, que conduce el periodista español Alex Fidalgo.

La trampa de las altas expectativas

En la entrevista, el periodista le plantea al Lama su idea de que la felicidad consiste en “pedirle a la vida un poquito menos de lo que te da”. Y este le responde que eso puede servir como punto de partida, como estrategia de negociación con el modelo de vida actual.

“Reducir nuestras expectativas es importante porque hoy en día, especialmente en esta última generación, son tan altas, que exigimos demasiado de los demás, de la vida y del futuro”, explicó. Esta discrepancia entre lo que exigimos a la realidad y lo que ella nos ofrece crea un escenario irreal donde la caída es inevitable, dijo, y el resultado visible es la epidemia de depresión que se vive hoy.

Sin embargo, el Lama va más allá de la gestión de expectativas y propone un cambio radical de paradigma: la felicidad genuina no es algo que se obtiene, sino algo que se descubre cuando dejamos de necesitar.

“La felicidad genuina es la satisfacción de no tener trabas, de no tener engaños, dependencias, de no necesitar. La satisfacción —vamos a usar esa palabra, mejor que felicidad— es estar completamente en paz contigo mismo, con la realidad”, explicó.

Pese a que esto puede sonar a conformarse, el Lama aclaró que esa postura va de la mano con una actitud de siempre pensar en que “se puede mejorar”. “Vamos a hacer nuestro mejor intento para mejorar a todos los niveles, pero no lo necesitamos para sentirnos bien”.

La clave del pensamiento de Rinchen es que nuestro bienestar no depende de un evento externo (un ascenso, un viaje, una pareja), sino que nuestro punto de partida, nuestro estado “por defecto”, es estar bien. “Arranco de bien e intento mejorar. No lo necesito para sentirme bien, ya estoy bien”, aclara.

Un logro o una posesión nos genera un pico de excitación, de dopamina, que actualmente y, sobre todo en redes sociales, es vendido como felicidad. Sin embargo, para el Lama, esos picos son solo “una breve distracción de nuestro estado de miseria”, parches temporales para tapar el hecho de que no estamos en paz con nosotros mismos.

Los peligros de la “compensación”

Uno de los puntos más críticos de la enseñanza de Khenpo Rinchen es la distinción entre disfrutar de la vida y usar la vida para llenar un vacío.

Cuando carecemos de paz interior buscamos compensar, dice el Lama. “Queremos divertirnos con algo, distraernos, entretenernos; sentir la adrenalina de un deporte extremo; sentir la gratificación de los sentidos; sentir las alabanzas de alguien; el reconocimiento. Pero esos son todos métodos de compensación, porque no estamos satisfechos con quienes somos y nos dejan más empobrecidos”, sostuvo.

De todos modos, Rinchen aclaró que no está diciendo que esté mal disfrutar de la vida, sino todo lo contrario. “Tenemos que disfrutar de todo en la vida. El único problema es pensar que (tal cosa) nos va a hacer felices. Que esa persona me va a ser feliz; que esa botella de whisky me va a ser feliz; que ese éxito en la carrera me va a ser feliz. No, tú tienes que encontrar la felicidad dentro de ti y después eso puede sumar, pero no te debe definir”, subrayó.