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Dicen que no hace nada, pero...

¿El tabaco calentado es inofensivo? Esto es lo que pasa en los vasos sanguíneos

Un estudio con 30 fumadores midió cambios en la presión, las arterias y el ADN tras usar estos dispositivos, prohibidos en Uruguay.

04.11.2026 09:00

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La promesa de salud de estos dispositivos está en que calientan el tabaco en lugar de quemarlo y, con ese argumento, se venden en distintos países como una opción menos dañina que el cigarrillo común. En Uruguay están prohibidos, aunque es común verlos por ahí. Pero la cuestión es que, apenas se usan, en el cuerpo pasan cosas. No son inocuos.

Un equipo de médicos alemanes se propuso medir qué pasa en el organismo cuando se usan estos sustitutos del cigarrillo. Según el trabajo, que publicaron en el European Journal of Preventive Cardiology, una sola sesión alcanzó para provocar cambios medibles en los vasos sanguíneos, el transporte de oxígeno, el metabolismo y el ADN de fumadores sanos.

La revista Wired cita a Lea Strohm, investigadora líder del estudio, que explicó que estos productos de tabaco calentado se suelen vender como “alternativas menos dañinas a los cigarrillos convencionales”, pero “la evidencia independiente sobre sus efectos inmediatos en la salud cardiovascular y en el organismo en general sigue siendo limitada”.

Qué midieron después de dos unidades de tabaco calentado

Los profesionales midieron a 30 fumadores adultos sanos, con una edad promedio de 34,5 años, que bajo supervisión médica consumieron dos unidades de tabaco calentado durante unos ocho a 12 minutos. Antes y después, los investigadores tomaron muestras de sangre, registraron la presión arterial y evaluaron la función de los vasos con una ecografía de la arteria principal del brazo derecho.

Lo que encontraron fue que luego de “fumar” con ese dispositivo, la capacidad de los vasos sanguíneos para dilatarse bajó un 11%. Además, la presión arterial sistólica, que es la que se registra cuando el corazón se contrae y bombea la sangre, subió tres milímetros de mercurio.

Según Wired, ese resultado apunta a una alteración del endotelio, que es la capa de células que recubre el interior de los vasos sanguíneos. Y lo que marca esa variación es considerado un indicador temprano de riesgo cardiovascular, vinculado con procesos que favorecen la aterosclerosis.

Por otra parte, los análisis de sangre de 24 participantes mostraron que subió su presión parcial de dióxido de carbono y bajó la de oxígeno y la saturación de oxígeno. Esta última, medida en sangre venosa según el comunicado de la Sociedad Europea de Cardiología, pasó de alrededor del 71% al 46%.

También dejó señales de daño en el ADN

Para evaluar el material genético, el equipo analizó muestras de seis participantes mediante un ensayo llamado “cometa”, que permite identificar roturas en el ADN de las células. Lo que salió de allí fue que cuatro indicadores que estiman la cantidad y la distribución del material genético dañado aumentaron de forma estadísticamente significativa.

Sobre esos datos, los autores concluyeron que el tabaco calentado generó una “respuesta de estrés oxidativo”, una señal de que las células activan mecanismos de defensa frente al daño.

“Nuestros hallazgos demuestran que estos productos no son biológicamente inertes. La exposición aguda fue suficiente para inducir disfunción vascular, alteraciones metabólicas y daño genético en fumadores que, por lo demás, gozaban de buena salud”, sostuvo Strohm.

En Uruguay, la importación, la comercialización y la publicidad de los productos de tabaco calentado están prohibidas desde junio de 2025, por el Decreto 125/025. Esa norma modificó el artículo 1 del Decreto N° 534/009, que ahora dice:

“Prohíbese la comercialización, importación, registro como marca o patente y publicidad, de cualquier dispositivo electrónico para fumar, conocidos como “cigarrillo electrónico”, “e-cigarettes”, “e-ciggy”, “e-cigar”, entre otros, incluidos aquellos que se ofrezcan como alternativa en el tratamiento contra el tabaquismo. También se encuentran incluidos en la presente prohibición los productos para la administración de nicotina que emplean la tecnología de tabaco calentado [...]”.