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Longevidad

“El ser humano inmortal”: qué dice la filosofía estoica de la obsesión por vivir más años

El filósofo estoico Pepe García sostiene que quien quiere estirar la vida no está conforme con la que tiene actualmente.

23.09.2026 09:50

Lectura: 4'

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La cuestión de la longevidad excede ya al tema científico o médico y se transformó en un gran mercado montado sobre la promesa de estirar la vida cada vez más. Hay suplementos y “biohackers”, análisis de biomarcadores, protocolos de sueño, ayunos, anillos que miden todo mientras dormimos... Hay gurús y especialistas, pero en medio de todo ese ruido, también hay preguntas que se abordan desde la filosofía estoica.

El filósofo español Pepe García, conocido como El Estoico, puso este tema sobre la mesa en una entrevista que le hicieron en el pódcast Animales Humanos. García es licenciado en Derecho, fundó en 2019 el sitio elestoico.com y se volvió una de las voces más escuchadas de la divulgación filosófica en español. Publicó los libros Siempre en pie (2022), Manual para la serenidad (2024) y, este año, Los 12 pilares de la filosofía.

“El ser humano inmortal, el que va a vivir 200 años”

“Ahora está muy de moda la longevidad; esto se está dando mucho. El ser humano inmortal, el que va a vivir 200 años”, describió García y marcó cuál es su lectura de ese fenómeno: “Yo creo que la gente que quiere vivir más es porque piensa que no lo está haciendo bien, en el fondo”.

¿A qué se refiere con “hacerlo bien”? Él mismo lo explicó: “Vivir la buena vida, pero no en el sentido material”. García no habla de acumular riquezas o posesiones materiales, sino de una vida que valga la pena mientras dura.

En ese sentido, citado por el diario español La Vanguardia, el médico Manuel J. Castillo, catedrático de Fisiología Médica y experto en longevidad, planteó que la longevidad saludable no consiste en sumar tiempo, sino en conservar durante más años aquello que permite disfrutar: energía, memoria, movilidad, autonomía y bienestar emocional.

También la Organización Mundial de la Salud habla del tema. “No se trata solo de añadir años a la vida, sino también de enriquecer la vida a lo largo de los años, garantizando que las personas puedan vivir bien a cualquier edad”, apuntó Anshu Banerjee, directora de Salud Materna, Neonatal, Infantil y Adolescente y Envejecimiento del organismo.

Memento mori: recordar que esto se termina

Los estoicos tenían un ejercicio para poner en perspectiva el valor de la vida y su finitud. Lo llamaban memento mori y García lo explicó así: “Recordar la muerte no como algo angustioso, sino como un proceso que va a ocurrir tarde o temprano, que nos va a pasar a todos, y darle valor a la vida, para vivir mejor y tomar mejores decisiones”.

Desde ese punto de vista, la muerte no interrumpe la vida, sino que la define. “Es un proceso natural, pero es un proceso natural que configura tu vida”, dijo el estoico.

De ahí sale una instrucción práctica y sin nada de solemnidad: “Céntrate en lo que tienes aquí ahora. Intenta vivir bien aquí ahora. No sabes cuándo se va a acabar esto”.

“Yo pienso en el antes de la muerte”

Como ejemplo de esa forma de vivir, García contó cómo aplicó él mismo ese razonamiento. En 2019, él y su mujer se sentaron a hacer cuentas con dos certezas: “Algún día seremos padres, si el destino lo permite (y lo ha permitido), y algún día nos vamos a morir”. Entonces, se pusieron a ahorrar para cumplir su deseo de dar la vuelta al mundo como mochileros.

No hizo falta ser millonario, señaló: se puede hacer mucho más de lo que se cree y con menos dinero del que se cree. Lo difícil, describió, no fue la plata. “Entran los miedos, entra la sociedad, entra la familia”, enumeró sobre las objeciones que recibieron por dejar sus trabajos, pero aun así no solo completaron el viaje una vez, sino que el año pasado se fueron con mochila y sus hijos a Australia.

“Piensa en la muerte y mira qué tipo de vida quieres vivir y hasta dónde te lo puedes permitir”, resumió. Y aclaró dónde elige él poner su foco: “Yo pienso en el antes de la muerte”.

Sobre lo que viene después, dijo no tener respuesta ni salir a buscarla, porque es justamente lo que no está bajo su control. Prefirió quedarse con una idea que atribuyó a Marco Aurelio: no deberíamos preocuparnos por la muerte, sino por no haber vivido nunca.