“Terminamos 2022 y comenzamos 2023 trabajando en incendios forestales”, publicó ayer a la noche la Dirección Nacional de Bomberos en su cuenta de Twitter.

El fin de semana de Año Nuevo, se quemaron 300 hectáreas de campo y monte en el kilómetro 133 de la ruta 12, en Colonia, lo que requirió 51 horas de trabajo continuo.

Desde entonces se trabajó en otros focos en diferentes partes del país: cinco de ellos en Canelones, y también en el balneario rochense de La Esmeralda.

Ayer por la tarde se informó de un incendio forestal en la localidad de Algorta, en el límite entre Río Negro y Paysandú. Misma zona en donde se dio un importante fuego a comienzos del año pasado.

Bomberos de Paysandú, Río Negro y Salto, en conjunto con brigadas de empresas forestales de la zona, la intendencia y la alcaldía, trabajan para contener un fuego que ya ayer había consumido 25 hectáreas.

Además, el Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) alertó por un incremento en la temperatura durante los próximos días y advirtió por el riesgo de incendios forestales hasta el próximo martes 10. Según el mapa difundido ayer, el riesgo es muy alto en casi todo el país.

Ricardo Riaño, director nacional de Bomberos, habló sobre esto en En Perspectiva.

En Perspectiva · Entrevista Ricardo Riaño - Enero 2023: Bomberos trabaja en varios focos en diferentes zonas del país

Según informó Riaño, el panorama actual en Algorta es favorable. “Estuvimos trabajando toda la noche y la tarde de ayer tratando de extinguir el área afectada, que son unas 75 hectáreas aproximadamente”, dijo y agregó: “Podemos decir que el incendio está controlado”.

En tanto, precisó que “no extinguido totalmente”. “Tenemos puntos calientes dentro del área quemada y estamos en la etapa que llamamos técnicamente de liquidación. Es una tarea muy ardua, muy tediosa e implica apagar todos, absolutamente todos los focos humeantes que tenemos dentro del terreno y el área afectada”, explicó.

A la hora de comparar el incendio producido ayer en la tarde y el de hace un año atrás, el funcionario dijo que la “diferencia sustancial” radica en las dimensiones y la superficie afectada.

“Acá estamos hablando de 75 hectáreas; el año pasado, en las primeras horas, ya teníamos mucho más, casi prácticamente triplicado las hectáreas de afectación”, señaló. Asimismo, valoró “la rápida respuesta y el despliegue de todos los recursos: “no se escatimó en enviar helicópteros, aviones, cisternas, personal”.

Además, indicó que la Sociedad de Productores Forestales en el Litoral-Oeste “tiene un número muy importante de cámaras de detección, donde antiguamente eran torres, ahora son cámaras de detección y están migrando también a ese sistema en la parte del Litoral-Este, en la zona de Tacuarembó, Rivera”.

“Eso va a ser un apoyo sustancial para la detección temprana de cualquier columna de humo”, apuntó.