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Pero al firme

Da Silva y la “frustración” en el gobierno: “La tropa está con los hombros desgastados”

El senador nacionalista reconoció que el gobierno “está desesperado por la post pandemia”, al igual que “todo el Uruguay”.

29.06.2021 13:21

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2021-06-29T13:21:00
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Por En perspectiva

El senador por el Partido Nacional Sebastián Da Silva se viene convirtiendo en una de las principales figuras políticas defensoras del actual gobierno de Luis Lacalle Pou. El legislador se vio envuelto en varios cruces de las redes sociales por diferentes asuntos de la coyuntura política.

Sin embargo, la relación del dirigente nacionalista de la lista 40 con el actual gobierno viene desde varios años atrás, cuando comenzó su militancia. Hoy es senador ya que ocupa la banca del actual ministro de Defensa, Javier García, y del secretario general de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), Sergio Abreu.

Este martes, el periodista Emiliano Cotelo dialogó con el senador blanco sobre su origen en la política, la relación con el actual presidente Luis Lacalle Pou y los diversos asuntos de la coyuntura.

Luego de repasar su vida privada y las iniciativas que dirige, el miembro de la Cámara Alta del Uruguay dijo que esta es su quinta legislatura en el Parlamento ya sea de alternancia o de titularidad.

"En el año 2000 con el actual presidente fuimos los diputados más jóvenes, nos comimos la crisis, de ahí nace nuestra relación más de amigos. Después he ido alternando como diputado suplente, la legislatura pasada era el suplente de Javier (García). Para mí la militancia es algo que viene desde los 17 años. No necesariamente con una vocación de político profesional, a mí no me gusta serlo, ahora tomo esta responsabilidad como un honor, el partido llega de vez en cuando al gobierno, ser senador del gobierno del Partido Nacional de mi amigo el Dr. Lacalle Pou para mi es un honor y lo miro como una responsabilidad, pese a que tengo una vida a la cual extraño, me genera muchas cosas buenas que me genera adrenalina, que la naturaleza del Senado hace que me las pierda", dijo.

Cotelo aseguró que está claro que Da Silva no necesita de la política para vivir, pero le preguntó cómo es eso de no querer ser político profesional cuando lo es desde que ingresó por primera vez a la cámara. Da Silva contestó que él siempre "bromea" con que el cargo ideal es ser senador suplente porque le da la capacidad de atender y ocuparse de los temas que le interesan sin tener que "gastar tiempo en la 'entelequia' que a veces se transforma el Palacio Legislativo".

"Yo creo que aporto más al sistema político trayendo mis experiencias desde el ámbito privado y productivo, que siendo el mejor de los legisladores", indicó.

Cotelo le recordó al senador que, en los comienzos, estuvo enfrentado con Lacalle porque Da Silva militaba para Juan Andrés Ramírez y Lacalle Pou para su padre, en una interna que tuvo enfrentamientos muy duros. Da Silva recordó que ambos son de "sangre caliente".

"Aquella elección sí. También soy muy amigo de los hijos de Juan Andrés. En aquella época, que teníamos veintipocos años, la verdad que con Luis estábamos... a los dos nos corre la sangre. Fue una elección para el olvido, lo bueno es que cuando asumimos en la cámara, por aquello que nos conocíamos desde chicos y teníamos amigos en común, yo voy al despacho y le dije: 'vamos a estar acá cinco años, es mucho mejor llevarnos bien entre nosotros que con el flaco Machiñena', por un tema de que teníamos 26 años y capaz que ahí lo que más nos unió fue la crisis del 2002, que en su momento fue muy dramático, similar a lo que estamos viviendo, que naturalmente une, genera piel, mucho vestuario y a partir de ahí me fui apartando y Luis fue creciendo un poco más hasta que ya lo vemos", señaló.

Consultado sobre si hoy tiene diálogo habitual con el presidente, el legislador nacionalista contestó afirmativamente, pero reconoció que no lo "pesadea" con eso del "político todólogo" que le da consejos de todo, pero reconoció que tiene contacto.

"Anoche le mandé un WhatsApp sobre los pronósticos del pronóstico que íbamos a tener la semana que viene, pero nosotros con Luis tenemos diálogo en los temas puntualmente agropecuarios y después diálogos de amigos. Yo le regalé un caballo y él me muestra cuando va a Anchorena cómo va con la doma. La verdad es que tenemos un almuerzo pendiente hace tres o cuatro meses, que se lo reclamo como se lo reclamo a un amigo, pero no tanto desde el punto de vista del político resuelve los problemas, sino desde mi amigo Luis, al que le tocó esta situación muy complicada y que uno capaz con una mirada o con un silencio o con una puteada puede determinar el nivel de frustración", dijo.

Sobre la "frustración" mencionada, Da Silva reconoció que "la tropa está con los hombros desgastados" y que, por suerte, en las últimas semanas "empiezan a aparecer en el horizonte algunas esperanzas".

"La pasamos mal, en silencio, tragando saliva, viendo cómo nos decían cualquier cosa y nosotros no podíamos hablar del proceso de la vacunación de la vacuna, que la historia lo va a poner a Lacalle como lo que es un verdadero estadista. Cómo esa prudencia y confidencialidad hizo la realidad que hoy tenemos", reflexionó.  

"Es parte de la cosa, nosotros estamos desesperados por la post pandemia, como todo el Uruguay, pero en el caso nuestro, que tenemos un sentido del paso del tiempo muy dramático, estamos desesperado. Se nos fue Jorge Larrañaga, se nos fue Andrés Abt, hay mucho golpe en la tropa y bueno, por eso a veces los roles de uno son un poco más visibles", agregó.

Sobre su rol de defensor del gobierno, Da Silva contó que cuando asumió en el Senado se mandó a hacer un cartel que reza: "Acá se defiende al campo y al gobierno de Lacalle Pou".

"El Poder Ejecutivo, los equipos de gobierno, la verdad que estamos hablando de las frustraciones, están trabajando, es algo que realmente es admirable. Día, noche, sábado, domingo, están atendiendo todos los temas. Cuando la reacción de la oposición roza con lo miserable, hay alguien que tiene que cumplir ese rol. Yo no lo busqué, es un rol que a mí no me molesta porque lo políticamente correcto conmigo es algo que no me preocupa, pero frente a ataques realmente bajos, de una oposición que todavía no ha dado pie con bola, que se ha opuesto a todo desde el 13 de marzo y en algunos casos con algunas circunstancias muy delicadas, alguien lo tiene que hacer. Reacciono frente a circunstancias que me indignan u objetivamente injustas", admitió. 

Asimismo, dijo que, a diferencia con Graciela Bianchi, su prioridad es poner la agenda del campo en el Parlamento. "Si hacen un análisis de las reacciones que ha tenido Da Silva es siempre frente a exabruptos que uno encuentra por ahí", sostuvo.

Remoción de Uriarte

El senador de la República fue consultado sobre la decisión de la bancada de Ciudadanos de pedirle al exministro de Ganadería, Agricultura y Pesca Carlos María Uriarte que deje el cargo. Da Silva reconoció que "era un tema que estaba en el aire", tanto la remoción como su sustituto.

"La elección de la Federación Rural quizás despejó la decisión para que los colorados hagan ese enroque. La Federación después de unos cuantos años fue abierta, con una elección muy disputada. Un ala más cercana al ministro Uriarte y un ala más genuina. Ganó el ala más genuina. Cualquier decisión que se hubiese tomado (antes) hubiese incidido en el resultado electoral y creo que esa fue la lectura que hicieron los colorados para hacerlo inmediatamente depsués", explicó.

"La decisión era un hecho, pero algo que estaba en el aire y yo imagino que el congreso de la Federación Rural terminó de resolver la oportunidad del momento. Hay también circunstancias que están arriba de la mesa, el ministerio de Ambiente y el de Ganadería de Carlos María no habían logrado tener un consenso a la hora de la presentación frente al senado de la Ley Forestal, capaz que eso también incidió y este es un gobierno que no toma como algo trágico ni dramático remover a un ministro y poner otro", añadió.  

"Mattos y Uriarte son de la misma generación, son hasta vecinos, tienen una perspectiva agropecuaria muy similar. Los destinos del ministerio o la perspectiva del ministerio van a ser muy similares, capaz que la impronta natural que pone la persona. Capaz que Mattos tiene que aprender de lo que le pasó a su antecesor y es que los tiempos pasan y los problemas hay que resolverlos y hay que tener diligencia. Yo hubiese preferido que sea más diligente sí", aclaró.

En este sentido, aseguró que tenía algunas "perspectivas críticas" hacia el ministerio de Uriarte y reconoció que las hizo saber, sobre todo en cuanto a la diligencia. En concreto, criticó que no se hayan ido resolviendo los problemas en el correr del tiempo al frente de la cartera.

"Era algo que en los corrillos estaba, tampoco es tan traumático. Porque Carlos María, que tuvo que enfrentar a los dos días de asumir una seca pavorosa, pero de todas formas hay, como en cualquier circunstancia, un momento para todo. Este fue el momento de cambiar el ministro, hoy de mañana hablamos con Mattos y para mí es importante estar muy cerca del ministerio", dijo. 


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