La jugadora de voleibol sala, Florencia Aguirre, cerró un 2018 a puro triunfo, tras salir campeona en Uruguay defendiendo a Juan Ferreira y luego ser contratada por el equipo Olympic de Cochabamba, donde repitió lauros.
No es tan común para las jugadoras uruguayas emigrar para reforzar equipos del exterior pero si para la central que por tercer año llegó a Bolivia donde su nombre es reconocido como diferencial en cancha. Aguirre es arquitecta y para poder viajar a Bolivia utilizó su licencia en pos del sueño deportivo.
"La liga de aquel país dura una semana y juegan los 6 mejores clasificados del campeonato anual", explicó Aguirre en charla con Fútboluy: "es una instancia final para definir quien se gana el cupo al Sudamericano de Clubes Campeones que se hace todos los años en el mes de febrero".
"El primer año que fui (2016) salimos campeonas, el año pasado se jugó en La Paz y perdimos la final y este año que se jugó en Cochabamba pudimos volver a quedarnos con la Copa", agregó más tarde.
Pero la exigencia de jugar en el exterior no es poca y Aguirre así lo hizo saber: "viajé un par de días antes de que empezara el torneo para aclimatarme a la altura y poder entrenar un poco con el equipo. El nivel de la liga boliviana es parecido al que podemos encontrar acá en la primera división de la Livosur, que es la liga que jugamos con Juan Ferreira".
Pero analizó: "la gran diferencia importante es que los equipos se refuerzan para esta liga de una semana con dos extranjeras: brasileñas, varias argentinas, una ecuatoriana y yo de Uruguay en este año. Eso inevitablemente hace subir el nivel, las extranjeras que viajan a jugar son buenas, incluso de selección argentina, que ya para esa altura de diciembre no están en competencia".
Sudamericano
"Con Juan Ferreira ganamos también el cupo uruguayo para representar a nuestro país en el Sudamericano de Clubes Campeones. Este año ese torneo se hace en brasil", explicó la central.
"Nuestro club en Montevideo es gestionado por los propios jugadores íntegramente, somos dirigentes, profesores, todo y se nos hace muy difícil poder acceder al dicha competencia porque el costo de la inscripción es muy alto, además de obviamente tener que costear pasajes cada jugadora".
Futuro
Aguirre, de 29 años de edad, al ser consultada sobre el futuro del voleibol sala femenino a nivel internacional, comentó: "a nivel de selecciones, a nuestro país lo que le afecta es no contar con una competencia de gran nivel y la gran diferencia con otros vecinos es que sus jugadoras están jugando ligas profesionales durante el año y se juntan para competencias clasificatorias a campeonatos como Mundiales, o Preolímpicos. Practicar el deporte de una manera profesional obviamente hace que la preparación física como técnica de los deportistas sea óptima".
Y agregó: "tuve la posibilidad de poder estar dos años jugando en ligas europeas y es otro mundo, pero para dar ese salto jugué muchos años en la liga argentina, que me sirvió de trampolín para vivir esas otra experiencias. Ahora se está trabajando para poder tener un plan general de entrenamiento entre las selecciones de diferentes categorías y lograr que desde las juveniles a las mayores se ‘hable de lo mismo' en referencia al voley, eso es muy importante para lograr una táctica entre todos".
"Creo que hay material, hay jóvenes motivados, entrenadores con ganas, y eso es fundamental para poder dar un salto de calidad en un deporte que se practica de manera totalmente amateur", finalizó.