La Copa América de Estados Unidos de 2024 marcó un punto de inflexión claro en la era de Marcelo Bielsa al frente de Uruguay que pasó de tener un equipo que lograba buenas presentaciones y números a decaer en forma abrupta en sus rendimientos y resultados.

“Los jugadores van a llegar a un límite de que van a explotar. Te ponés a pensar y se nota que estamos llegando a un punto difícil”, decía Luis Suárez en una nota tras la larga convivencia con el entrenador, marcando la desavenencia entre jugadores y cuerpo técnico que se generó en ese momento y, si bien, se trabajó para zurcir diferencias, los números marcan la competencia continental como un mojón claro del antes y después.  

El contraste es contundente. Antes de la Copa América, Uruguay disputó 17 partidos, con 10 victorias, 4 empates y 3 derrotas, sumando 34 puntos sobre 51 posibles, lo que representaba una efectividad del 66%.

Además, el equipo mostraba una versión arrolladora en ataque, con 36 goles a favor y apenas 13 en contra, logrando un promedio de un gol cada 42 minutos, teniendo victorias muy festejadas como Argentina en La Bombonera y Brasil en el Centenario (ambos por Eliminatoria).

La caída

Sin embargo, el escenario cambió radicalmente en el período posterior a la Copa América. En los siguientes 18 encuentros, la Celeste acumuló solo 5 triunfos, 9 empates y 4 derrotas, con 24 puntos sobre 54, lo que marca una preocupante efectividad del 44%.

Pero el dato más impactante está en el ataque: Uruguay pasó de ser un equipo goleador a uno con serias dificultades para convertir. En este tramo anotó apenas 14 goles, exactamente la misma cantidad que recibió, y su promedio cayó a un tanto cada 115 minutos, casi el triple que en la etapa anterior.

El problema no es solo la cantidad de goles, sino también la falta de un referente claro en ofensiva. Los máximos anotadores en este período son Rodrigo Aguirre y Giorgian De Arrascaeta, ambos con apenas tres conquistas, seguidos por Federico Valverde con dos. El resto de los goles se reparte entre varios futbolistas: Manuel Ugarte, Federico Viñas, Ignacio Laquintana. Facundo Torres, Juan Manuel Sanabria y Davinson Sánchez en contra.

A nivel de resultados, el equipo también perdió peso competitivo. Los empates (9) superan ampliamente a las victorias (5), un dato que explica gran parte de la caída en la tabla.

Este escenario deja en evidencia un cambio de identidad. El Uruguay intenso, eficaz y dominante del inicio dio paso a un equipo irregular, con bajo poder de gol y dificultades para sostener resultados.

De cara al Mundial, el desafío para Bielsa es claro: recuperar la contundencia ofensiva y volver a una versión competitiva que hoy parece lejana. Porque si algo marcan los números, es que la Celeste no solo gana menos: también convierte mucho menos, y eso, en la élite, suele pagarse caro.

Resultados post Copa América

Empates (9): Paraguay, Venezuela, Ecuador, Brasil, Bolivia y Chile (Eliminatorias). México, Inglaterra y Argelia (Amistosos)

Derrotas (4): Perú, Argentina y Paraguay (Eliminatorias). Estados Unidos (Amistoso)

Victorias (5): Colombia, Venezuela y Perú (Eliminatorias) República Dominicana y Uzbekistán (Amistosos).