El lanzamiento de la vigésima cuarta edición del Uruguay Open marcó el punto de partida de una semana que combina deporte de alto nivel, identidad local y una organización que se propuso elevar cada detalle. En el Carrasco Lawn Tennis Club, autoridades públicas, dirigentes y la organización repasaron la historia del torneo y su presente, con un mensaje común: el evento es hoy una referencia para el país y para el circuito. “Sin duda el torneo Challenger más importante de Sudamérica”, resumió el presidente del club, Marcos Valdés, en un reconocimiento a la constancia y al crecimiento del campeonato. La ocasión sirvió también para agradecer el apoyo institucional y de marcas que sostienen el proyecto año tras año, con una sede que se prepara para rendir al máximo.
El anuncio llegó con dos wildcards de lujo, que elevarán el listón competitivo desde la primera jornada. Sebastián Báez, actual 45 del ranking, siete veces campeón ATP y ex número 18 del mundo, participará gracias a invitación especial —al encontrarse dentro del Top 50—, mientras que Facundo Díaz Acosta, campeón en 2023 y ganador del ATP de Buenos Aires, también recibió invitación para el cuadro principal. Con ambos confirmados, y a la espera de ajustes, según la actividad de esta semana, el torneo se asegura un nivel asimilable a varios ATP 250, con un campo de participantes que promete intensidad desde el arranque.
La lista de inscriptos incluye nombres en forma y con proyección, que aportan variedad de estilos y jerarquía. Además de Báez, aparecen Francisco Comesaña, Mariano Navone, Juan Manuel Cerúndolo, Emilio Nava, Carlos Taberner, Christian Garín, Román Andrés Burruchaga e Ignacio Buse, entre otros, armando un mosaico competitivo atractivo para el público local. La combinación de tenistas emergentes y consagrados, más el valor agregado de los excampeones que regresan, perfila un cuadro principal intenso y una clasificación exigente. El torneo se disputará del 10 al 16 de noviembre, con partidos centrales entre las 19:00 y las 20:00 horas; las entradas se encuentran a la venta en Abitab, tanto en locales como en formato online.
En materia de difusión, la organización confirmó un salto histórico que multiplica el alcance del evento. Este año, además de semifinales y final, se emitirán todos los partidos de la cancha central desde el lunes para América Latina a través de Disney+, y se suma la pantalla de Tennis Channel en Estados Unidos, con presencia, a la vez, en Europa y Asia. A eso se añade el streaming de todos los encuentros en todas las canchas, lo que transforma a Montevideo en una vidriera global durante toda la semana. El objetivo es claro: acercar el torneo al mayor número de aficionados y consolidar a la capital uruguaya en el mapa del tenis internacional.
Foto: Uruguay Open
El plan de experiencia para el público se completa con una Fan Zone ampliada, más stands, juegos, foodtrucks y música en vivo, abierta para disfrute general sin necesidad de entrada. La programación deportiva contempló que, entre semana, los partidos centrales comiencen sobre las 19:00 y las 20:00 horas para facilitar la asistencia luego de la jornada laboral. Además, habrá actividad desde el fin de semana con la clasificación, lo que estira la fiesta a siete días.
La relevancia del encuentro supera la línea de fondo. El Ministerio de Turismo destacó el impacto en imagen país y el arribo de delegaciones que, al conocer la ciudad, se transforman en promotoras del destino; la Secretaría Nacional del Deporte subrayó el estándar organizativo y la articulación de valores que el evento impulsa. En la mesa de lanzamiento, la AUT valoró la oportunidad para que jugadores locales y juveniles observen de cerca el nivel al que aspiran, reforzando el puente entre formación y alta competencia. La suma de argumentos, institucionales y deportivos, explica por qué la continuidad del torneo se percibe como una inversión estratégica y cultural para Uruguay.
Diego Pérez, director del torneo, puso el foco en el mismo punto donde empieza la fiesta: la tribuna. “La lista de jugadores está espectacular y se va a ver un nivel muy alto de tenis; mi expectativa es que la gente se arrime, que se pase bien, que disfrute también de la Fan Zone”, dijo en diálogo con Montevideo Portal, al trazar la hoja de ruta de una semana pensada para convivir con el deporte y la ciudad. La noción de experiencia integral —ver grandes partidos, compartir con amigos y respirar el ambiente— aparece como una convicción detrás de cada edición.
Por otro lado, Pérez repasó cómo cambió el circuito y cómo se profesionalizó el estándar exigido por los protagonistas. “Hoy el tenista viene con su fisio, su entrenador, a veces con su familia; todo es más exigente”, explicó a este medio, al detallar que, además del servicio al jugador, se cuida cada elemento técnico: desde encordados homologados hasta espacios de recuperación. En esa lógica, el Uruguay Open trabaja para que el salto de calidad se sienta en cada eslabón —de la logística al entorno— y para que los jugadores perciban la cita como una experiencia de primer nivel.
Foto: Uruguay Open
En esta línea, el director apuntó a la sede y su cuidado como claves diferenciales por las que figuras del Top 50 eligen el torneo. “Las instalaciones del Lawn Tennis, las canchas para entrenar a cualquier hora y la manera profesional en que vestimos el estadio hacen la diferencia; también pesan el hotel, el barrio y la comida”, señaló a este medio, recogiendo elogios que llegan desde los propios equipos. Es el tipo de detalle que, sumado a un cuadro fuerte, convierte a la capital en escala apetecible para cerrar la temporada con ritmo competitivo y buen clima.
El torneo nació en 1998, creció con identidad y en los últimos tres años pegó un salto cuantitativo en premios y alcance. En 2022 repartía US$ 53.120; hoy alcanza los US$ 160.000, en línea con el impulso de ATP para fortalecer la base del Tour y mejorar la distribución de puntos y recursos. A ello se suma el récord de cobertura televisiva confirmado para esta edición, que amplifica la visibilidad del certamen y su sede. Es un combo que consolida un proyecto sostenido, con mirada internacional y anclaje local.
Más allá del estadio, el torneo sostiene desde hace 12 años el programa Tenis para todos, una iniciativa de responsabilidad social que acerca el deporte a entre 150 y 200 niñas y niños de diferentes centros, con práctica semanal durante ocho meses en la Plaza de Deportes Nº 3. Varios de esos grupos viven la experiencia en vivo durante la semana de competencia, lo que trama un vínculo que va del aprendizaje a la inspiración. La continuidad del programa es parte del ADN de la organización y una forma concreta de devolver a la comunidad.
El valor simbólico también lo expresaron los protagonistas del lanzamiento. El ministro de Turismo remarcó que cada jugador y su entorno se transforman en embajadores del país tras su paso por la ciudad; el secretario nacional del Deporte valoró que el torneo esté “instalado” y que su compromiso social lo vuelva aún más justificable. Desde la AUT, la mirada estuvo puesta en el estímulo a toda la comunidad tenística. Carrasco Lawn Tennis, por su parte, subrayó el crecimiento de sus canchas y del estadio, que se renuevan edición a edición.