La Lingerie Football es difícil de entender más allá de sus evidentes y poco sutiles encantos. El absurdo de jugar un deporte cuya única distinción sea que sus participantes tengan un buen cuerpo y lo muestren en ropa interior ya lo desacredita para muchos como competición seria, pero de tanto en tanto algunas de sus participantes demuestran que están en condiciones de jugar profesionalmente a la par de cualquier hombre.

En el último enfrentamiento entre las Regina Rage y las Toronto Triumph, al menos una jugadora demostró que puede competir a alto nivel. Nikki Johnson, de Regina Rage, hizo una conversión para la que debió "noquear" a una adversaria de una forma digna de cualquier partido de la NFL.

Johnnson desplomó a Davina Burton y prácticamente no se inmutó, llegando a la línea de fondo mientras su rival quedaba en el suelo debido al impacto. La jugada puede verse en el siguiente video.