Diego Trotta, el defensor de Independiente de Neúquen, fue foco de atención en la noche del miércoles antes del inicio del partido que Racing de Avellaneda le ganó 2-0 a su equipo por la Copa Argentina.

El jugador, junto con todos sus colegas, se abrazaron previo al inicio del partido y sostuvieron un cartel con la frase #NiUnaMenos, en señal de apoyo por las marchas contra la violencia de género que estallaron en Argentina y a las que Uruguay también se sumó.

Sin embargo, Trotta fue condenado por muchos. El jugador, en abril del 2014, fue captado por cámaras de seguridad en la calle mientras le propinaba una golpiza a su ex pareja cuando esta salía de su trabajo ya a la noche.

Por lo que se puede ver en el recordado video el profesional planificó el ataque: corrió más de una cuadra hasta alcanzarla, la tiró al piso, y ahí la pateó y la golpeó. No obstante, captado por las cámaras, la policía llegó a tiempo para detener la violenta agresión.

La marcha que se llevó a cabo en todo el Río de La Plata se hizo con el objetivo de que haya justicia y se condenen los hechos violentos contra las mujeres (definido como "feminicidio" por la RAE) con la severidad que merecen.

Algo que se aplica al caso de Diego Trotta, quien todavía tiene una pena de seis meses en suspenso. Misma condena considerada por la opinión pública y que la presidenta argentina, Cristina Fernández, catalogó de "absurda" por la poca seriedad que tiene.