Por José Luis Calvete
joselocalvete
Marcelo Domanda es uno de los tantos uruguayos que residen en Estados Unidos y que, aprovechando la Copa del Mundo, está alentando a la Celeste y dándose un abrazo de reencuentro profundo con sus raíces.
Con un grupo de amigos llegó hasta Miami desde Minneápolis vía terrestre, luego de manejar más de 27 horas. Salieron el martes 12 por la tarde y, entre paradas para comer y descansar, llegaron al sur de la Florida el jueves de mañana para el debut de la selección el lunes 15, sin entradas y confiados en conseguirlas sin tener que pagar una fortuna.
“La gente lloraba. A veces me pongo un poco denso, pero esto es como tener la posibilidad de vivir el paisito unas horas, en un banderazo o una juntada con amigos. Capaz que los uruguayos que están en Uruguay no entienden lo que valoramos estos eventos”, contó Marcelo, quien trabaja con sus hermanos y dos amigos, también compatriotas, lo que le permite sobrellevar la “frialdad” en el trato diario de los habitantes locales.
Tiene 44 años y llegó a suelo norteamericano hace casi dos décadas empujado por “la crisis, el poco trabajo y la inseguridad”.
“Soy pintor. Laburo en yeso, construcción, pintura, framing, tapping; remodelación de casas interiores”, explicó. Si bien mejoró su estilo de vida gracias a un trabajo que no le permitiría lograrlo en su tierra, aclara: “Mi corazón y mi cabeza están todo el día en Uruguay. Sabemos lo que pasa allá minuto a minuto. Miro televisión y escucho radio uruguaya. Me apurás con lo que pasa acá, y más o menos sé algo de donde yo vivo”.
“Se extraña todo, desde que te levantás; la panadería, los bizcochos, el diariero, el que está en la esquina y hablás de fútbol, la charla con el vecino”, remarcó.
El fútbol le permitió achicar esa distancia cada vez que tuvo la posibilidad y superó las expectativas. Un día le regaló una boina a Edinson Cavani escabulléndose en la delegación, con la que tuvo contacto diario, y también llegó a tener una charla extensa con Diego Forlán cuando era entrenador de Peñarol, el club de sus amores.
Pero en la pierna izquierda, lo que sobresale cuando uno lo ve caminar, es la imagen de Luis Suárez. “Nos marca por su forma de representarnos”, explicó.
Fotos: José Luis Calvete
Tras muchos intentos, forzó y buscó un encuentro que tenía pendiente, solo para agradecerle. Lo logró burlando la seguridad de un hotel en la Copa América de 2024, cuando le pidió una firma en la pierna para tatuársela, junto a una imagen del 9. Después volvió a verlo en una visita del Inter Miami a Minnesota, donde el atractivo para el público era Lionel Messi. El 10 argentino estuvo en una cena que le organizó un restorán uruguayo y a Marcelo lo invitaron, pero fue claro: “Al que yo quiero ver es a Suárez”.
Hoy, a la búsqueda de las entradas que le permitan alentar a la selección de Marcelo Bielsa el domingo contra Cabo Verde, palpita no solo ese partido, sino las previas que se organizan para este sábado y que teñirán de celeste las calles de Miami.
Por José Luis Calvete
joselocalvete
Acerca de los comentarios
Hemos reformulado nuestra manera de mostrar comentarios, agregando tecnología de forma de que cada lector pueda decidir qué comentarios se le mostrarán en base a la valoración que tengan estos por parte de la comunidad. AMPLIAREsto es para poder mejorar el intercambio entre los usuarios y que sea un lugar que respete las normas de convivencia.
A su vez, habilitamos la casilla [email protected], para que los lectores puedan reportar comentarios que consideren fuera de lugar y que rompan las normas de convivencia.
Si querés leerlo hacé clic aquí[+]