No hay paz, ni deportiva ni institucional. La interna caliente de las facciones de la barra brava de Independiente hizo que se suspendiera el partido que el Rojo iba a disputar ante Unión de Santa Fe esta noche de viernes por la Primera B Nacional.
Atentos a las amenazas que habían circulado entre hinchas los días previos, la Policía montó un operativo de seguridad y detuvo a 33 fanáticos del conjunto de Avellaneda.
Revisados, se les incautaron cuatro armas de fuego y otras tantas armas blancas.
Así las cosas, se tomó la decisión de suspender el juego que iba a iniciara las 20:10 horas, como informó la Asociación de Fútbol Argentino. El juego todavía no tiene fecha fijada, y sería a puertas cerradas para evitar incidentes.