Sin
discusión y con una evidente distancia respecto a su rival, el italiano Jannik
Sinner dio un paso más en su recorrido, ganó por primera vez en la Caja Mágica
(6-1 y 6-2 ante el alemán Alexander Zverev) y se erigió en el primer jugador de
la historia en ganar cinco Masters 1000 de forma consecutiva, desde París 2025
hasta Madrid 2026.
No hubo batalla en una final que reflejó que el tenista de San Cándido está
fuera del alcance de la mayoría de adversarios. Solo Carlos Alcaraz cuestiona
el dominio del italiano. El resto, por ahora, están a años luz. Se vio en
Madrid, donde la final duró apenas 57 minutos.
Ya solo el lenguaje corporal de Zverez reflejaba resignación, igual que sus
manifestaciones en la previa, tras alcanzar la final. El germano ganó en cuatro
ocasiones a Sinner. Pero el propio Shasha se encargó de recordar que fue hace
mucho tiempo y que las ocho más recientes, antes de esta de Madrid, fueron para
el número uno del mundo, quien no pierde un partido desde Doha, en febrero, y
que ganó todos sus duelos en polvo de ladrillo en lo que va de 2026.
Sinner ya tiene el octavo de los nueve Masters 1000 del calendario en el
bolsillo. Solo le queda Roma, al que está por ver si acude del tirón o deja
para otra temporada. Pero mientras, con Roland Garros en el horizonte, más al
alcance que nunca por la baja de Alcaraz, acumula victoria tras victorias.
Lleva ya 23 partidos ganados de forma consecutiva. Desde que perdió con el
checo Jakub Mensik en Doha. Solo dos derrotas en 2026. A esta une la de Novak
Djokovic en la semifinal de Australia. Todos lo demás lo ha ganado el jugador
Italiano que en Masters 1000 ya cuenta con 28 victorias consecutivas. Las que
van de París hasta Madrid, a donde ha llegado tras pasar con éxito por Indian
Wells, Miami y Montecarlo.
No hubo partido casi desde el principio para el tenista de 24 años erigido en
el primer hombre desde Novak Djokovic en el 2016 en ganar cuatro eventos de
este nivel en una temporada. Porque a la falta de convicción de Zverev se unía
su desesperación, sus fallos, uno tras otros. De pronto, en pocos minutos la
ventaja de Sinner en el primer set era de 5-0. El germano, ganador dos veces en
Madrid y otras tantas ya derrotado en la final, las fallaba de cualquier
manera. Voleas, derechas, reveses. Ni siquiera su potente saque, garantía casi
siempre, le sostenía en el partido. No encontró cuerpo a cuerpo, intercambios.
Sinner resolvía.
Zverev también sufrió una derrota similar en la final que perdió con Alcaraz en
el 2022, también en la Caja Mágica. Fue 6-3 y 6-1. Pero el germano había sido
lastrado durante el tramo final de la edición con horarios nocturnos y partidos
largos. Lo acusó. Aquí no tenía esa excusa. Hace dos días que jugó la semifinal
con Alexander Blockx y ganó en dos sets.
La quinta final en la historia del Masters 1.000 de Madrid protagonizada por el
primer y segundo cabeza de serie, la primera en la década, proporcionó a Sinner
su 28º título en el circuito, noveno de este nivel.
El primer campeón italiano en la historia de la Caja Mágica alargó su dominio
en la segunda manga donde no apareció por ningún lado atisbo de reacción de su
rival. Rompió Sinner en el tercero, confirmó y se situó con un 3-1 que le
acercó al trofeo. No amenazó el saque del número uno del mundo Zverev al que el
partido se le hizo largo. Firmó el alemán 15 errores no forzados. El campeón
solo cinco.
EFE / FútbolUy