Mario Saralegui acordó su vuelta a Wanderers de Artigas, equipo que comenzará a competir en la liga local a fines de abril. “Hay tiempo para ir preparándolo”, contó al programa Minuto 1 de Carve Deportiva, y destacó que “es uno de los equipos grandes” del departamento “junto con San Eugenio, que tiene más años y campeonatos”.
Valoró que al frente del club está “prácticamente el mismo grupo de gente” que encabeza Artigas SAD, el cuadro que competirá en la Primera División Amateur tras haber descendido. “Están construyendo un complejo de los dos equipos. Es un binomio que va cursando el proceso de manera paralela”, ponderó.
“Estar acá, después de lo último vivo con Rampla, que no fue nada agradable, me da tranquilidad”, dijo Saralegui, quien lamentó no haber podido evitar el descenso en el cuadro Picapiedra, en el que “como pocas veces, se juntaron un montón de elementos que llevaron a que pasara lo que terminó pasando”.
“Estuvimos seis meses y cobramos uno”
“Todo el mundo hablaba de que era difícil y empezaron a aparecer problemas en diferentes niveles de incidencia, que hicieron que fuera cada vez más complicado. Lo económico complicó bastante y el plantel no era homogéneo en el sentido del grupo. Había situaciones bastante complicadas a nivel de los jugadores y la relación entre ellos”, explicó.
“La incursión de la SAD fue una cosa rara porque hubo gente que estuvo al principio y después no. Había una falta total de orden jerárquico y no sabías quién mandaba. Recuperamos al equipo y estuvimos 10 partidos sin perder, pero pasaron cosas de las que es mejor ni hablar e hicieron que no pudiéramos mantener la categoría”, expresó.
“Estuvimos seis meses en el club y cobramos uno. Montevideo es un lugar donde se necesita mucho dinero. Tenés un montón de gastos y muchos meses sin ingresos. Estamos a la expectativa de que la SAD pague la plata que quedó para atrás, pero lo más lamentable es no haber podido dejar en Segunda División a una institución que es de las más importantes del país, con una gran hinchada”, agregó Saralegui.
“El daño es irreversible. Acá no es que mañana vayan, pongan plata y jueguen. El daño es que un club como Rampla tenga que terminar en una divisional amateur por primera vez en su historia. Tuvimos voluntad, pero no tuvimos capacidad para poder superar la situación”, lamentó Saralegui.