Ignacio Ruglio, presidente de Peñarol, valoró los arbitrajes del fin de semana y aseguró que “no hubo polémicas”. “Cuando llegó el momento de la expulsión a Maxi Gómez, todos quedamos mirando a ver si iban a aplicar lo mismo, y aplicaron la misma lógica que en la jugada anterior”, dijo al programa Minuto 1 de Carve Deportiva sobre el triunfo de Nacional ante Wanderers.
Tras referirse a los “goles bien anulados” a Albion en la victoria de Peñarol, se refirió a la información que circuló sobre una pelea entre Leonardo Fernández y Emanuel Gularte en un entrenamiento del equipo carbonero, que surgió desde el programa Las voces del fútbol.
“Cuando largaron esa versión de prensa, siempre hago lo mismo y pregunto quién la largó. Como decía el contador Damiani: ‘Piensa mal y acertarás’. Después aprendí a manejarme en este mundo del fútbol”, dijo, y aseguró que la noticia surgió para desviar el foco que estaba puesto en Nacional.
“En cualquier momento van a decir que un cometa cayó en Los Aromos y rompió las canchas, porque es como sucede siempre”, ironizó, y agregó que “a veces son periodistas que intentan desestabilizar y que son claramente hinchas de Nacional y buscan la forma de ayudar a su cuadro”.
“Me di cuenta por dónde venía la opereta”
“Cada cosa grande que pasa en Peñarol, me entero al segundo. Así se los he pedido siempre para ser el primero que esté atento a las cosas”, explicó sobre su vínculo con los empleados de la institución, quienes no le habían advertido de la situación que se hizo pública a nivel de prensa.
“Desde el momento en que nadie me llamó, ni Marcelo Rodríguez ni el Bomba Villar, Maxi Olivera, Diego Aguirre ni Juan Verzeri, pensé: ‘Qué raro que sea tan grande y yo no esté ni enterado’. Después llamé y había sido una cosa de las que pasan semanalmente en todas las prácticas de todos los equipos de fútbol de donde sea”, señaló.
“Es un deporte de fricción y a veces uno va a la pelota de una forma y otro de otra. Cuando me dijeron: ‘Nada que ver con lo que dijeron, es una fricción típica de un entrenamiento’, ya me di cuenta por dónde venía la opereta”, añadió.
“Pasa una vez por semana”
“Gracias a Dios ganamos el fin de semana, porque si no se iba a hablar toda la semana de que se perdió porque el plantel está peleado y se pegaron”, dijo, y valoró que los protagonistas que se refirieron al tema “salieron a cuidar a Peñarol”.
“Hubo una discusión y un intercambio, pero eso pasa, como mínimo, una vez por semana. No fue más que eso. Armaron un circo con una discusión. Le metieron golpe de puños y funcionarios involucrados”, dijo Ruglio.
“Si a vos te llega una información de que discutieron dos jugadores, y ponés que prácticamente terminó todo Los Aromos a los roscazos, y los juveniles con coso y no sé qué… ahí hay una opereta. Si sale como que hubo una gresca generalizada que involucró juveniles, y nada de eso es real, lo llamo “opereta”. Es una información muy menor, amplificada mentirosamente para ver si podían desviar el foco de atención de los líos en 8 de Octubre”, concluyó.