El argentino Diego Schwartzman se clasificó por vez primera en su carrera para semifinales de un Gran Slam, al derrotar en Roland Garros al austríaco Dominic Thiem, tercer favorito, por 7-6 (1), 5-7, 6-7 (6), 7-6 (5) y 6-2 en un maratón de 5 horas y 8 minutos.

En su partido 300 en el circuito profesional, el "Peque", de 28 años, se llevó una batalla épica, entre dos de los mejores jugadores sobre polvo de ladrillo, jugada de tú a tú y con opciones para ambos.

Su rival por un puesto en la final saldrá del duelo entre el español Rafael Nadal, que busca su decimotercera Copa de los Mosqueteros, al que derrotó por vez primera en el pasado torneo de Roma, y el joven italiano Jannik Sinner, de 19 años.

Schwartzman, 14 del ránking, se convierte en el décimo argentino que jugará las semifinales de Roland Garros y de un grande y sustituye en esa ronda a Juan Martín del Potro, que las disputó en París en 2018 y en el Abierto de Estados Unidos al año siguiente, cuando llegó a la final.

Poco después de que su compatriota Nadia Podoroska lograra también un histórico pase a semifinales, las primeras en el cuadro femenino para el tenis argentino en 16 años.

El premio añadido para el 'Peque' es que por vez primera ingresará en el 'top-10'.

Alegría

"Dominic es uno de los mejores tenistas del circuito y uno de mis mejores amigos. Había jugado muchos quintos sets aquí, en esta pista, pero creo que hoy puedo decir que merecí la victoria. Ganar hoy era muy importante para mí", afirmó el argentino.

Era la segunda vez que Schwartzman alcanzaba los cuartos de final en Roland Garros y los recuerdos de la anterior experiencia, en 2018 contra Rafael Nadal, no eran buenos, puesto que su ritmo quedó interrumpido por la lluvia cuando dominaba y acabó perdiendo.

Dos años más tarde, con un techo que evita parones en la central, Schwartzman se aferró a un partido en el que ganó el primer set, pero que al final tuvo que remontar en un quinto en el que, más que el tenis, contaron las fuerzas.

Y acabó fundido el austríaco, sin recursos en la última manga, tras haberse llevado dos levantando bolas de set en contra. El argentino desperdició una en el tercero y tres en el cuarto, pero se aferró al duelo para forzar un quinto en el que fue más fuerte.

Thiem, entrenado por el chileno Nicolás Massu, se perderá por vez primera las semifinales de Roland Garros desde 2015, cuando le derrotó el uruguayo Pablo Cuevas, y no acudirá a la cita con Nadal que prometía el cuadro, reedición de las dos últimas finales.

Al austríaco, que ya tuvo que jugar cinco sets en cuartos contra el joven francés Hugo Gaston, invitado por la organización, le faltó fuerza y fe para apuntarse el duelo.