El uruguayo Rodrigo Aguirre preocupó a todos en el Empoli, su nuevo club y al que llegó hace muy poquito tiempo. El ex jugador de Liverpool se lesionó en el último partido amistoso que jugó su equipo con el Ponsacco, y se temió lo peor.

Cuando Aguirre se quejó de un dolor en la rodilla se sospechó que había sufrido un desgarro y fue asistido de inmediato, aunque finalmente se trató de un esguince de rodilla, que aunque frenará su actividad futbolística no reviste gravedad.

Los ligamentos del delantero se salvaron, pero tendrá que pasar por lo menos dos semanas sin hacer fútbol y rehabilitándose con fisioterapia, para dejar atrás el esguince y encarar la temporada, que para el Empoli arrancará a fines de agosto en la Serie A.