Muchas voces de River Plate se alzaron en contra del árbitro Anderson Daronco tras el 2-2 visitando a Nacional en el Gran Parque Central. El reclamo por las dos expulsiones que desde el VAR le sugirieron y que el brasileño descartó generó una crítica que tuvo su punto más álgido ni bien terminó el encuentro, casi a modo de excusa.

“Hubo una jugada que marcó el juego en el segundo tiempo. No entiendo cómo a un árbitro de estos, con más de 500 partidos, le cuesta sacar una roja. Si te llaman del VAR no es por una amarilla, es por una roja. No le puede pesar. Creo que influyó mucho”, opinó el colombiano Miguel Borja, autor del primer tanto de la noche, en diálogo con ESPN.

“La falta [de Leandro Lozano] contra [Rodrigo] Aliendro no es una agresión directa. Por ahí va con la intención de hacerle daño y podría haber castigado eso. Pero la piña [de Franco Romero] a Paulo [Díaz], cuando te llaman del VAR, hay que saber interpretarla. Hasta donde tengo entendido, te llaman por una roja. Si es roja, es roja, hermano”, agregó.

El zaguero Leandro González Pírez aseguró que “el sabor es amargo” por el resultado, más allá de lo positivo de “sumar un punto”. “Hicimos un gran primer tiempo, en el que fuimos superiores. Teníamos controlado el partido hasta esa jugada desafortunada del penal [que derivó en el 1-2]. Enzo [Díaz] se tiró a tapar el centro y le pegó en la mano”, lamentó.

“Ellos, con pelotazos, haciendo un partido sucio, mal jugado, y con la cancha que tampoco ayudaba, se llevaron mucho premio para lo que fue el partido”, añadió el defensor de 32 años, quien consideró que “el arbitraje ayudó para que Nacional creciera” y que “los árbitros, cuando salís a jugar afuera, son bastante localistas”.

“Nos vamos con un poco de bronca porque teníamos dos goles de ventaja y nos empataron. Todo tiene que servir de aprendizaje. Es Copa Libertadores y, si te dormís, los pequeños detalles te los hacen pagar. Sumamos y estamos bien ubicados en la tabla”, expresó Franco Armani, quien evitó hablar de los jueces.